Un viaje a través del Nuevo Testamento
con la ayuda de la inteligencia artificial
Lucas 3:10-14

Juan el Bautista y Jesús

Dos llamadas al arrepentimiento
Por: Mike Mazzalongo

En Lucas 3:10-14, Juan el Bautista llama a las multitudes al arrepentimiento con exhortaciones prácticas y morales: comparte con los necesitados, sé honesto en tu trabajo, evita la extorsión y sé contento. A los recaudadores de impuestos no se les dice que dejen sus trabajos; a los soldados no se les reprende por servir a Roma. Esto ha llevado a algunos a preguntarse: ¿por qué el mensaje de Juan parece menos radical que el llamado posterior de Jesús a "negarte a ti mismo, tomar tu cruz y seguirme" (Lucas 9:23)?

La respuesta radica en comprender las misiones distintas de Juan y Jesús. El papel de Juan fue preparatorio. Como el último profeta bajo el Antiguo Pacto, llamó a Israel a volver a la ética del pacto: justicia, misericordia y humildad, como una forma de preparar sus corazones para la venida del Mesías (Lucas 3:4; cf. Isaías 40:3-5). Su llamado no fue a abandonar la sociedad, sino a vivir rectamente dentro de ella, despertando la conciencia y creando una preparación moral.

En contraste, el llamado de Jesús fue transformador. Como el Mesías prometido y mediador del Nuevo Pacto, Jesús exigía más que una conducta ética. Requirió una lealtad total: dejar atrás no solo el pecado, sino también el yo, los lazos familiares, la seguridad mundana y las posesiones (Lucas 14:26-33). El discipulado significaba reorganizar toda la vida en torno a Él.

Este contraste no significa que Juan haya hecho concesiones. Más bien, operó dentro del marco de preparar el camino. Comenzó donde estaban las personas y las llamó a avanzar. Luego, Jesús los confrontó con el reino mismo – "El reino de Dios está en medio de vosotros" (Lucas 17:21) – y los convocó a entrar en él a todo costo.

En resumen, el arrepentimiento de Juan fue ético y preparatorio; el arrepentimiento de Jesús fue relacional y abarcador. El primero llamaba a la gente a dar fruto; el segundo los llamaba a morir y renacer.

Para el creyente de hoy, esta progresión nos recuerda que el verdadero arrepentimiento comienza con la conciencia pero culmina en la entrega – no solo haciendo el bien, sino siguiendo a Cristo con todo.

Es necesario que Él crezca, y que yo disminuya.

- Juan 3:30
Nota: La traducción de esta lección se ha realizado electrónicamente y aún no ha sido revisada.
Preguntas de discusión
  1. ¿Cómo refleja el mensaje de Juan el Bautista la tradición profética del Antiguo Testamento?
  2. ¿Por qué se considera que la llamada de Jesús al discipulado es más radical que la llamada de Juan al arrepentimiento?
  3. ¿De qué manera se complementan estos dos mensajes para los creyentes modernos?
Fuentes
  • ChatGPT (OpenAI)
  • Green, Joel B. El Evangelio de Lucas (NICNT), Eerdmans, 1997
  • Marshall, I. Howard. El Evangelio de Lucas, Eerdmans, 1978
  • Bock, Darrell. Lucas: Comentario Exegético Baker del Nuevo Testamento, Baker, 1994
8.
Bautismo espiritual
Lucas 3:16