Introducción al Libro del Génesis

El libro de Génesis es el acto inicial de la gran narrativa de Dios. Sus primeras palabras—"En el principio creó Dios los cielos y la tierra"—anuncian no solo el comienzo del mundo sino el inicio de la revelación divina misma. Todo lo que sigue en las Escrituras—historia, profecía, sabiduría, evangelio—encuentra sus raíces en este relato fundamental.
Título y Autoría
El título Génesis proviene de la palabra griega que significa "origen" o "comienzo." El título hebreo, Bereshith, es simplemente la primera palabra del libro–"En el principio." Ambos describen su propósito central: mostrar cómo todo lo que existe–la creación, la humanidad, el pecado, el pacto y la redención–comenzó con Dios.
La tradición judía y cristiana por igual reconoce a Moisés como el autor o compilador del Génesis. Escribió bajo inspiración divina, probablemente basándose en registros orales y escritos antiguos preservados por los patriarcas. Génesis se presenta como el primero de los cinco libros de la Ley (Torá o Pentateuco), formando la base teológica de todo lo que sigue.
Propósito y Estructura
Génesis no es un libro de texto científico sino una revelación del poder creativo de Dios, su voluntad moral y su propósito salvífico. Se mueve de lo universal a lo personal—desde la creación del mundo hasta el llamado de un hombre, Abraham, a través de quien todas las naciones serían bendecidas. El libro se divide naturalmente en dos grandes movimientos:
1. La Historia Primordial (Capítulos 1-11)
La creación, la caída, el diluvio y la dispersión de las naciones revelan la soberanía de Dios y el persistente pecado de la humanidad.
2. La Historia Patriarcal (Capítulos 12-50)
Las historias de Abraham, Isaac, Jacob y José muestran cómo la promesa del pacto de Dios comienza a desarrollarse a través de individuos escogidos y sus descendientes.
Esta transición de lo cósmico a lo de la alianza prepara el camino para la nación de Israel y, en última instancia, para el mismo Cristo.
Esquema de Génesis
- La Creación y la Caída (1:1–3:24) – La creación perfecta de Dios y la desobediencia de la humanidad.
- De Caín a Noé (4:1–6:8) – La expansión del pecado y la corrupción de la raza humana.
- El Diluvio y sus Consecuencias (6:9–11:32) – Juicio y renovación a través de la familia de Noé.
- El Llamado de Abraham (12:1–25:18) – El comienzo del pueblo del pacto de Dios.
- Isaac y Jacob (25:19–36:43) – La continuación del pacto a través de la línea escogida.
- José y sus Hermanos (37:1–50:26) – La providencia de Dios obrando a través del sufrimiento y la reconciliación.
Este esquema revela un movimiento constante desde la creación hasta el pacto, desde la historia universal hasta los comienzos de la historia redentora, un movimiento que forma la base para todo lo que sigue en las Escrituras.
Temas principales
Génesis introduce los grandes pilares teológicos de la Biblia:
- Dios como Creador – Todas las cosas deben su existencia y propósito a Él.
- La Humanidad a Imagen de Dios – El hombre y la mujer llevan la semejanza divina, dignidad y responsabilidad.
- El Pecado y la Separación – La desobediencia trae muerte y alienación de Dios.
- Gracia y Pacto – Dios responde al fracaso humano con promesas de redención.
- Fe y Justicia – Desde Abel hasta Abraham, la fe es el medio por el cual se agrada a Dios.
Cada doctrina aclarada posteriormente en las Escrituras—salvación, pacto, sacrificio, expiación—encuentra su primera expresión aquí.
Significado Teológico y Literario
Génesis es tanto histórico como teológico. Sus narrativas son simples en forma pero profundas en significado, combinando las historias personales de personas reales con los propósitos eternos de Dios. Las genealogías del libro conectan generaciones, mostrando que la historia divina es continua y con propósito.
A través de estos relatos, los lectores son testigos de los primeros patrones de revelación—creación y caída, pecado y salvación, promesa y cumplimiento—que se repetirán e intensificarán a lo largo de la Biblia.
Por qué esto importa
Comprender Génesis fundamenta nuestra fe en el diseño original de Dios y Su plan eterno. Enseña que el universo no es accidental, la vida humana no es sin sentido, y la salvación no es una idea posterior. Los primeros capítulos de Génesis nos dicen de dónde venimos; el resto de las Escrituras nos dice cómo Dios nos trae de vuelta a Sí mismo.
En este sentido, Génesis revela el primer destello de lo que llamamos el Hilo de Oro: el propósito divino que atraviesa toda la Escritura. Desde la creación hasta el pacto, desde la promesa hasta el cumplimiento, seguimos un solo hilo de redención que comienza en el Edén, pasa por Abraham, Israel y los profetas, y finalmente brilla en Jesucristo.
Para los creyentes de hoy, Génesis proporciona la base para cada gran pregunta de la vida: ¿Quién soy? ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué salió mal? ¿Qué está haciendo Dios al respecto? Las respuestas comienzan, como siempre deben, "En el principio, Dios."
- ¿Por qué es importante ver el Génesis como revelación y no como descripción científica?
- ¿Cómo marca la historia de Abraham un punto de inflexión en la narrativa bíblica?
- ¿De qué maneras el Génesis nos prepara para entender el evangelio de Cristo?
- Colaboración interactiva de ChatGPT (GPT-5 Instant) con Mike Mazzalongo, diciembre de 2025, como parte de la serie continua del Antiguo Testamento de P & R.
- Génesis en The Expositor's Bible Commentary, ed. Frank E. Gaebelein.
- Juan H. Walton, The Lost World of Génesis One, InterVarsity Press.
- Mateo Henry, Comentario sobre toda la Biblia, Vol. 1: Génesis – Deuteronomio.

