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Génesis 3:1-6

El pecado antes del pecado

Por: Mike Mazzalongo

Existe una idea popular en algunos comentarios y sermones de que Eva cometió un "pecado antes del pecado" pequeño pero significativo cuando respondió a la pregunta de la serpiente en Génesis 3. Cuando añadió las palabras "ni la toques" al mandato original de Dios, algunos argumentan que distorsionó Su palabra, exageró Su advertencia o reveló un corazón ya alejado de la obediencia. Según esta visión, la caída no comenzó con la desobediencia sino con la imprecisión.

Por atractiva que sea esta idea, no se sostiene bien bajo un escrutinio textual o contextual.

Primero, debemos recordar que Eva nunca recibió el mandato directamente de Dios. Adán fue creado primero, recibió las instrucciones acerca del árbol, y solo después fue formada Eva. La expresión que ella usa en su respuesta a la serpiente, por lo tanto, refleja lo que Adán le enseñó. Ya sea que Adán haya añadido la frase "ni lo toques" como un límite protector o que Eva simplemente haya reiterado el mandato en términos generales, el texto no atribuye culpa a ninguno de los dos. La Escritura reporta sus palabras sin comentario, reprensión ni corrección. Moisés no presenta esto como un error a ser notado, sino simplemente como parte de la conversación.

En segundo lugar, la respuesta de Eva no muestra un espíritu rebelde sino más bien un deseo de obedecer. Su adición, si es que realmente es una adición, se mueve en la dirección de la precaución más que de la imprudencia. Crea un espacio entre ella y la tentación, tal como un padre podría decirle a un niño que no solo evite comer galletas antes de la cena, sino que ni siquiera toque el frasco. Lejos de revelar un defecto en su corazón, su expresión refleja un deseo sincero de evitar precisamente aquello hacia lo que la serpiente la está presionando.

En tercer lugar, el enfoque narrativo no está en la precisión de Eva sino en el engaño de la serpiente. Él comienza distorsionando el mandato de Dios, no Eva. Formula la pregunta, exagera la restricción, niega la consecuencia y finalmente presenta la desobediencia como un camino hacia la sabiduría y la independencia. El peso teológico recae en la manipulación de la serpiente, no en la formulación de Eva. La caída comienza cuando se desafía la palabra de Dios, no cuando Eva intenta repetirla.

El momento clave en la narrativa no es la formulación de la respuesta de Eva, sino el cambio en su perspectiva. El texto dice que ella "vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era codiciable para alcanzar sabiduría." En ese momento, la narrativa de la serpiente reemplaza la de Dios. El problema no es una imprecisión verbal, sino una inversión espiritual. Ella ya no evalúa el árbol según el mandato de Dios, sino según su propio juicio, influenciado por la promesa de la serpiente. Su deseo de evitar la desobediencia se redirige sutilmente hasta que la desobediencia parece deseable.

La intención de Eva, al principio, era mantenerse fiel. Su respuesta a la serpiente refleja ese deseo. Ella quiso evitar el acto mismo que traería la muerte. Su caída no provino de malinterpretar la palabra de Dios, sino de permitir que otra voz redefiniera lo que era bueno. La tragedia en el Edén no es una memoria defectuosa, sino un corazón engañado.

Por qué esto importa

La lección para nosotros es igualmente clara. El peligro no está en los pequeños límites verbales que creamos para ayudarnos a obedecer a Dios, sino en el cambio sutil que ocurre cuando Su palabra deja de ser la medida de la verdad. La tentación rara vez comienza con la desobediencia. Comienza con la distracción. Gana fuerza cuando otra narrativa parece razonable, atractiva o inofensiva. Y prevalece solo cuando el mandato de Dios pierde su lugar central en nuestro pensamiento.

El pecado antes del pecado, por lo tanto, no es la expresión de Eva sino la distorsión de la serpiente. No es su intento de evitar el árbol prohibido sino el momento en que el razonamiento de la serpiente se vuelve más convincente que el del Señor. La caída comienza cuando la voz de Dios se vuelve débil y otra voz toma su lugar.

Nota: La traducción de esta lección se ha realizado electrónicamente y aún no ha sido revisada.
Preguntas de discusión
  1. ¿Por qué crees que la respuesta de Eva incluyó la frase "ni tocarlo"? ¿Qué podría revelar eso acerca de su entendimiento o intención?
  2. ¿Cómo muestra el enfoque de la serpiente el peligro de reinterpretar o suavizar los mandamientos de Dios?
  3. ¿De qué maneras pueden los creyentes hoy protegerse para no permitir que otras voces redefinan lo que Dios ha dicho claramente?
Fuentes
  • Colaboración interactiva de ChatGPT con Mike Mazzalongo, diciembre de 2025.
  • Gordon J. Wenham, Génesis 1-15, Comentario Bíblico Word, Word Books, 1987.
  • Juan H. Walton, El Comentario de Aplicación NIV: Génesis, Zondervan, 2001.
  • Derek Kidner, Génesis: Una Introducción y Comentario, Comentarios del Antiguo Testamento Tyndale, IVP, 1967.
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