Esta lección examina otras imágenes erróneas utilizadas para explicar el concepto de gracia y revisa las historias del Rey David y el Apóstol Pablo para demostrar cómo la gracia de Dios realmente funcionó para producir su perdón

Muchos creyentes tienen un concepto erróneo en cuanto a lo que la gracia significa y lo que hace. En este capítulo me gustaría repasar algunas de las confusiones más populares sobre este elemento importante de la fe cristiana.

La gracia no es:

1. La gracia no es una línea divisora

Algunos creen que la gracia es el punto que divide el estar salvo del estar perdido. Razonan que si están del lado salvo de la línea están bajo la gracia (la gracia empieza a partir de la línea) y si están al otro lado de la línea, están fuera de la gracia y entonces están perdidos. Muchos usan esta imagen para explicar el significado de 1 Juan 1:5-10.

5Y este es el mensaje que hemos oído de Él y que les anunciamos: Dios es Luz, y en Él no hay ninguna tiniebla. 6Si decimos que tenemos comunión con Él, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad. 7Pero si andamos en la Luz, como Él está en la Luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús Su Hijo nos limpia de todo pecado.
- 1 Juan 1:5-7

Andar en la luz es estar al "lado de la gracia".

8Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. 9Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. 10Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos a Él mentiroso y Su palabra no está en nosotros.
- 1 Juan 1:8-10

Si seguimos esta idea errónea entonces cuando pecamos estamos del lado equivocado de la línea y necesitamos confesar el pecado para ser restaurados al "lado de la gracia".

El problema con esta enseñanza es que nos preocupa estar del lado equivocado a la hora de la muerte. Cuando vemos lo débil que somos y qué tan fácil pecamos, es fácil ver como podríamos deslizarnos al lado "equivocado" aun por tan solo un momento cuando morimos…así que nos preocupamos. Nos causaría menos ansiedad si nos diéramos cuenta de que Juan está hablando de la hipocresía y cómo Dios la juzgará. No está hablando de líneas.

Si uno profesa ser cristiano, su vida (el andar en la luz) dará evidencia de esto y los pecados que comete mientras está en comunión con Dios serán perdonados (vs. 7b). Nótese que las dos situaciones son simultáneas.

El andar en la luz no es estar sin pecado. Esta expresión se refiere a una relación (andar) y una conciencia (luz). El andar en la luz es la relación consciente que tenemos con Dios mediante nuestra unión con Cristo expresado en arrepentimiento, bautismo y fidelidad. Es la conciencia constante de que porque somos pecadores necesitamos a Cristo como nuestro Salvador, necesitamos que Su sangre nos lave. Por esto dice que al negar que somos pecadores, y así sin necesidad de Cristo, somos necios y mentirosos.

Juan nos recuerda que somos pecadores y que siempre lo seremos, pero mientras estamos conscientes de esto, lo reconocemos y confiamos en Dios para su misericordia constante, seremos salvos: estamos andando en la luz.

¡¡Andar en la luz no significa que no tenemos pecado!! Significa que somos iluminados en cuanto a nuestra situación.

2. La gracia no es un termómetro

No sé de donde viene esta idea, pero dice algo así: en el proceso de la salvación, tú suples esta parte y Dios suplirá lo que falta. La gracia es la parte que Dios suple en el proceso de la salvación. Esta imagen se basa en la premisa falsa de que entregamos algo a cambio de la salvación y Dios, en su gracia, suple lo que falta.

En cuanto a la salvación, nosotros no proveemos nada. Lo que nos corresponde es aceptar el perdón mediante la fe expresada en arrepentimiento y bautismo. No cambiamos el arrepentimiento y bautismo por la salvación, simplemente expresamos nuestra fe de esta manera.

Pero por obra Suya están ustedes en Cristo Jesús, el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios, y justificación, santificación y redención,
- 1 Corintios 1:30

Cristo, de parte de nuestra, se llega a ser lo que necesitamos para estar bien con Dios; y nosotros nos justificamos por medio de nuestra asociación con Cristo. Lo que pasa en el bautismo es que empieza nuestra asociación con Cristo y así todas las ventajas que conlleva; la vida eterna, el Espíritu Santo, la justificación, etc.

Él mismo llevó nuestros pecados en Su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por Sus heridas fueron ustedes sanados.
- 1 Pedro 2:24

A menudo confundimos el arrepentimiento con la restitución. El elemento de restitución (el pago) de nuestra salvación fue hecho por Cristo. Nosotros no contribuimos nada hacia ello. Sin importar si pecamos antes o después de ser cristiano, Jesús hace restitución a Dios con Su cruz. Algunos creen que después del bautismo tenemos que hacer restitución por el pecado, pero no vemos este ejemplo o enseñanza en la Biblia.

Pueda que necesitamos hacer restitución al gobierno*, a un amigo, a un cónyuge, pero no podemos restituir a Dios.

*Ir a la cárcel por robo puede restituir a la sociedad por el robo, pero la sentencia no cuenta como pago hacia Dios por nuestra deuda moral por el pecado de robo. Solo Cristo puede hacer restitución moral hacia Dios para nuestros pecados mediante la cruz.

El arrepentimiento es un cambio de actitud en cuanto al pecado, en cuanto a cómo nos comportamos, en cuanto a quien, y qué creemos, pero no es restitución.

En el termómetro Jesús suple todo lo que necesitamos para ser salvos. Él hace el 100% de la restitución con Dios. Así que, ¿robaste? Él paga la restitución. ¿Hiciste un aborto? Él paga la restitución. ¿Fallaste en el matrimonio? Él paga la restitución. ¿Abandonaste la iglesia? Él paga la restitución. ¡Esto es la BUENA NOTICIA del evangelio!

3. La gracia no es una entrada gratis

Algunos creen que la gracia es un privilegio que permite pecar sin consecuencias. Como si Dios fuera nuestro compadre y nos permite disfrutar del pecado y baja los estándares de moralidad o ética porque somos Sus hijos y Él (como padres terrenales) nos consienta en nuestras debilidades.

¿Qué diremos, entonces? ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abunde?
- Romanos 6:1

Pablo contradice esta forma de pensar donde algunos creían que, si la gracia siempre se aumenta para cubrir el pecado, las personas no deben preocuparse por el aumento del pecado ya que entre más pecado más gracia de parte de Dios.

¡De ningún modo! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
- Romanos 6:2

Pablo afirma que quienes disfrutan de la gracia lo pueden hacer porque han muerto al pecado, no porque viven por el pecado.

14Como hijos obedientes, no se conformen a los deseos que antes tenían en su ignorancia, 15sino que así como Aquel que los llamó es Santo, así también sean ustedes santos en toda su manera de vivir. 16Porque escrito está: «Sean santos, porque Yo soy santo».
- 1 Pedro 1:14-16

Pedro les recuerda a los cristianos que Dios tiene expectativas de Su pueblo y su conducta, y la gracia es lo que motiva y produce esta conducta. Así que la gracia no es una excusa para ser tibios, mundanos, indiferentes al pecado, para no tener prácticas bíblicas en cuanto a la adoración, la organización de la iglesia, o temas doctrinales. La gracia no es una excusa, más bien, es la razón por ser más fervientes, más entusiastas y cuidadosos que nunca.

¿Qué es la gracia?

Miremos la palabra y su significado, una definición y entonces examinemos algunos ejemples para ver la gracia en acción en la vida de algunas personas.

El significado en el Antiguo Testamento

En el Antiguo Testamento, cada instancia donde se usa la palabra gracia viene de una raíz que significa inclinarse o agacharse. La aplicación de esta palabra es inclinarse en bondad (como la motivación) hacia alguien o algo inferior, resultando en favores o bendiciones. Por ejemplo, en Génesis 6:8, "Mas Noé halló gracia ante los ojos del Señor."; en Salmos 84:11, "Porque sol y escudo es el Señor Dios; Gracia y gloria da el Señor." Vemos la misma palabra y gloria en ambos pasajes.

El significado en el Nuevo Testamento

La palabra gracia traducida en el Nuevo Testamento empieza en un lugar diferente, pero termina significando lo mismo. La raíz de la palabra se refiere a una actitud alegre. La aplicación de la palabra es expresar bondad (un corazón feliz expresándose en favores, bendiciones):

Y el Niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre Él.
- Lucas 2:40
(Bernabé) vio la gracia de Dios
- Hechos 11:23
Vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído.
- Gálatas 5:4

La palabra siempre se refiere a un favor ya sea como una actitud o el resultado de una actitud.

Definición

La palabra gracia se refiere a dos cosas:

  1. El carácter de Dios. Entre otras cosas Él es bondadoso (amable y gozoso). Esto lo motiva a crear y bendecir.
  2. Las bendiciones que nos ha dado, especialmente la salvación por medio de la fe.
21Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, confirmada por la ley y los profetas. 22Esta justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo es para todos los que creen. Porque no hay distinción, 23por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios. 24Todos son justificados gratuitamente por Su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús,
- Romanos 3:21-24

No solamente la salvación. Pudo habernos eliminado. Pudo haber provisto la salvación por medio de la restitución (la Ley). Pero porque Él es bondadoso y gozoso Él nos provee la salvación basado en nuestra asociación con Cristo (quien ganó la salvación por medio de la restitución o sea guardó la ley perfectamente.) Él lo hizo para que nosotros no tuviéramos que hacerlo.

Entonces, la gracia no es una línea, un termómetro ni una entrada gratis, es un favor que Dios en Su bondad nos ha concedido.

Al asociarnos con Jesús mediante la fe expresada en el arrepentimiento, el bautismo y la fidelidad, recibimos el mismo estatus que Él disfruta, libre de pecado, en condición de hijo y la vida eterna. Es un favor porque no hay otra manera por la cual pudiéramos alcanzarlo, tiene que venir de Dios.

Ejemplos de la gracia en acción

1. David y Betsabé – 2 Samuel 11:1-27

En esta historia el Rey David seduce a la esposa de uno de sus oficiales militares y la mujer queda embarazada. Entonces David arregla la muerte del esposo para cubrir su pecado. Miente a la nación sobre la cual Dios le ha puesto como rey para cubrir su aventura. ¡Por ley debió haber sido condenado a la muerte! Esta era la restitución requerida.

Entonces David dijo a Natán: He pecado contra el Señor. Y Natán dijo a David: El Señor ha quitado tu pecado; no morirás.
- 2 Samuel 12:13

David hace una simple afirmación a Natán (arrepentimiento) y recibe una simple respuesta (perdón). David sufrió social y emocionalmente como resultado de sus pecados, pero Dios, en Su gracia, lo perdonó.

David no pudo dar nada a Dios como restitución por sus pecados tan terribles, pero por la bondad de Dios, Él permitió que Cristo hiciera la restitución por los pecados de David para salvarlo espiritualmente y por Su bondad permitió que David continuara como rey. Dios le concedió un favor a David: la Gracia.

2. Pablo el Apóstol – 1 Corintios 15:9-10

Pablo persiguió a los cristianos, separó familias, lastimó y encarceló a muchos cristianos. Incluso participó en la muerte del primer mártir cristiano, Esteban. A lo mejor muchos que sufrieron a la mano de Pablo todavía estaban en la cárcel o separados de sus familias cuando Pablo se convirtió, y seguramente nada podía compensarles lo que él les había hecho. Él no podía librarles de la cárcel. ¿Qué podía darle a Dios a cambio de sus pecados? Ni toda su obra misionera ni todo su sufrimiento podía traer a Esteban de vuelta de la muerte.

Pablo entendió que era salvo, que solo fue útil porque Dios le hizo el favor de cobrar todo su pecado a Cristo para que él pudiera seguir viviendo. ¡Eso es gracia!

Resumen

13Y cuando ustedes estaban muertos en sus delitos y en la incircuncisión de su carne, Dios les dio vida juntamente con Cristo, habiéndonos perdonado todos los delitos, 14habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz.
- Colosenses 2:13-14

Pablo nos da una imagen vívida de la obra de la gracia para nosotros cuando describe cómo Dios clavó nuestras deudas (pecados) a la cruz para que Cristo puede hacer restitución por ellos en Su muerte.

Cuando estamos preocupados por nuestra salvación por enfocarnos en los pecados del pasado, las debilidades del presente, las tentaciones del futuro, recuerde la imagen de la cruz con nuestro Señor perfecto sobre ella. Toda nuestra deuda por el pecado está firmemente clavada a esa cruz. Cuando hacemos esto sentiremos el alivio que acompaña esta confianza.

Al cerrar este capítulo, quiero que pienses en tu peor pecado, el que te causa más preocupación, dolor y miedo. Míralo como una cuenta o factura y en tu mente vaya y clávala a la cruz, déjala allí para que Jesús pague la restitución por ti, una vez por todas. Y entonces, retírate y jamás mires atrás.