Esta lección describe los beneficios reales en la vida producidos por la gracia de Dios.

En este capítulo veremos el valor de la gracia como un regalo, pero antes quiero recordarle de dos cosas importantes:

1. Hacemos lo que hacemos por el poder de la gracia.

  • Nuestra obediencia al evangelio (arrepentimiento, confesión, bautismo) es motivada o posible por la gracia.
  • Nuestro hambre y sed de justicia es posible por la gracia. Deseamos ser buenos y hacer el bien por la gracia, no para ganar el cielo.
  • Nuestro servicio, nuestras ofrendas, nuestros ministerios son empoderados por la gracia.

Una vez que hemos visto y experimentado la gracia de Dios no nos queda otra que actuar de esta manera en algún grado u otro.

2. La gracia extistía en el Antiguo Testamento.

Es incorrecto decir que las personas fueron salvos por la Lay en el Antiguo Testamento y que nosotros somos salvos por la gracia. La Ley fue revelada en el Antigio Testamento y fue necesario para que el hombre entendiera que es pecador.

Sin embargo, fue la gracia de Dios que eligió al pueblo judío y les dió la Ley. Esa misma gracia mandó a Jesús y al Espíritu Santo, estableció la iglesia, predicó el evangelio y resucitará a los fieles al final de los tiempos.

La Ley es parte del plan de gracia. Sin la Ley, no podemos apreciar la belleza y la generosidad de la gracia.

Las personas que fueron salvos en el Antiguo Testamento fueron salvos mediante la fe tal como nosotros hoy en día. Sus pecados fueron adelantados a la cruz para redención tal como los de nosotros son mandados hacia atrás a la cruz para la misma redención que ellos. Expresaron su fe de acuerdo a las enseñanzas de Moisés (circuncisión, adoración en el templo, leyes en cuanto a comidas, etc.); nosotros expresamos nuestra fe de acuerdo a las enseñanzas de Cristo (bautismo, adoración, evangelism, etc.). Ellos anticipaban el momento en que Dios mandaría un salvador para salvarles del pecado (sus vidas fueron basadas en la confianza que Dios algún día cumpliría con esto); nosotros anticipamos el momento cuando nuestro salvador regresará y nos salvará de la segunda muerte (nuestras vidas están basadas en la esperanza de nuestra resurrección).

Pero desde el principio, todo lo que hizo Dios fue basado en la gracia, y todos quienes se salvaron, antes o después de la cruz fueron salvos por gracia mediante fe.

»Así es el orgulloso:
En él, su alma no es recta,
Mas el justo por su fe vivirá.
- Habakkuk 2:4

Esto siempre ha sido el método, esto siempre ha sido el plan.

En el Nuevo Testamento Dios reveló perfectamente el plan y la persona quien lo lograría, Jesucristo. Esta es la diferencia principal.

La gracia como un don

El Nuevo Testamento menciona cuatro dones o regalos principales de Dios:

1. El "don" del Espíritu Santo

Entonces Pedro les dijo: «Arrepiéntanse y sean bautizados cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo.
- Hechos 2:38

El Espíritu Santo fue dado como un regalo para morar en el hombre y algún día resucitarlo de la muerte.

Pero si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en ustedes, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de Su Espíritu que habita en ustedes.
- Romanos 8:11

Es un regalo porque no podemos obligar al Espíritu Santo a venir a nosotros, Solo aquellos quienes obedecen al evangelio lo pueden recibir de Dios.

2. Los "dones" que Dios da a la iglesia

8Por tanto, dice:
«Cuando ascendió a lo alto,
Llevó cautivo un gran número de cautivos,
Y dio dones a los hombres».

9Esta expresión: «Ascendió», ¿qué significa, sino que Él también había descendido a las profundidades de la tierra? 10El que descendió es también el mismo que ascendió mucho más arriba de todos los cielos, para poder llenarlo todo. 11Y Él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, 12a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo;
- Efesios 4:8-12

Dios provee profetas, evangelistas, maestros, ancianos para bendecir a Su iglesia. Estos son regalos porque es Dios quien llama, capacita y designa a estas personas para la obra en la iglesia.

3. Los "dones" espirituales que el Espíritu Santo da a individuos en la iglesia – Romanos 12; 1 Corintios 12

Dios proveyó dones milagrosos a algunos en la iglesia al principio (sanación, hablar en lenguas, etc.) y continua bendiciendo a individuos con dones no milagrosos hoy día (servicio, liderazgo, enseñanza, etc.). Estos son dones porque Dios bendice a los individuos tanto las habilidades milagrosas como las no milagrosas que cada uno posee.

4. El "don" de la gracia

a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de Su gracia por Su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
- Efesios 2:7

La encarnación del don de la gracia es Jesucristo quien logra la salvación por nosotros. La gracia (salvación por medio de Cristo, obtenido por la fe) es un regalo porque no lo podemos ganar y no lo merecemos.

El valor de este regalo

Hay veces que recibimos un regalo que no apreciamos de inmediato. Por ejemplo, recibir una bata de baño no es muy emocionante pero después de un tiempo llega a ser muy cómoda y sirve para muchos años. La gracia es así para muchas personas. No aprecian la gracia del todo hasta que han madurado en Cristo y han crecido en entendimiento.

El regalo de la gracia es el más valioso. ¿Por qué? Porque sin ella todos los otros dones no serían posibles. No podríamos recibir el Espíritu Santo, beneficiar de los apóstoles o ancianos, o recibir dones espirituales sin la gracia. Esta es la razón por la cual Pablo se refiere a la gracia como el "…don inefable."

¡Gracias a Dios por su don inefable!
- II Corintios 9:15

La expresión de la gracia

Hemos mencionado que nuestra fe se torna genuina cuando se expresa en la obediencia, el servicio y el amor. La fe debe tornarse visible y concreta para ser viable. El fruto de la fe justifica y confirma su existencia. Esta es la razón por la cual Santiago dice,

Pero alguien dirá: «Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras».
- Santiago 2:18

La fe es solo un concepto hasta que cobra vida y se muestra real mediante una demostración o testimonio de fe. Esta es la razón por la cual decimos que expresiones apropiadas y bíblicas de fe son el arrepentimiento, el bautismo, el servicio, la fidelidad, la pureza, etc.

La gracia también es solo un concepto hasta que se torna real mediante alguna forma de expresión. La consumada, final, plena y perfecta expresión de la gracia de Dios en forma física se encuentra en Jesucristo. Cuando hablamos de la gracia, estamos hablando de Cristo. Al conversar de la vida y el ministerio de Cristo, estamos conversando de la gracia de Dios en acción. De la misma manera, cuando hablamos de buenas obras, bautismo, vida santa, en realidad estamos hablando de expresiones físicas de la fe.

Pablo expresa esta idea en Efesios 2:7 cuando dice que las riquezas de la bondad de Dios encuentran su expresión final y perfecta en Jesucristo.

Lo que nos da el regalo

Cuando recibimos un regalo, muchas veces el valor o el gozo que produce el regalo se basa en los beneficios de dicho regalo. Por ejemplo, un regalo de dinero nos da el poder de comprar lo que deseamos. Un regalo de música nos da el placer sensual de este arte. Una placa o un premio nos da una sensación de aprecio de otros y el orgullo de haber logrado algo.

Cada regalo nos entrega cosas únicas. De la misma maner el regalo de la gracia hace algo maravilloso y único para nosotros. Solamente este regalo puede hacer lo siguiente para nosotros.

1. La gracia produce nuestra salvación

El problema con ir al cielo es que sabemos cómo llegar pero no podemos lograr lo que requiere. Sabemos si estamos sin pecado vamos automáticamente al cielo.

pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás.
- Génesis 2:17

Nuestro problema es que pecamos, auque que sabemos que el pecado causa la muerte y la condenación (Romanos 6:23), pecamos igual. Somos vícitmas impotentes de nuestra carne débil y somos condenados por ella.

Porque lo que hago, no lo entiendo; porque no practico lo que quiero hacer, sino que lo que aborrezco, eso hago.
- Romanos 7:15

Dios resuelve nuestro problema al mandar a Jesús a vivir esa vida perfecta en nuestro lugar y entonces lo entrega de vuelta a Dios como pago por nuestras vidas imperfectas. Una vida perfecta ofrecida por todas las vidas imperfectas.

Dios ha resuelto nuestro problema de pecado y nos ha salvado del juicio, la condenacieon y el sufrimiento eterno. Ahora tenemos dos maneras de ser slavos: vivir una vida perfecta o recibir una vida perfecta mediante fe en Cristo.

La gracia o regalo de Dios produce una nueva manera de ser salvos que está disponible y es posible para todos.

2. La gracia produce justificación

Una de las experiencias más desagradables como seres humanos es el conocimiento y los sentimientos que acompañan el hecho de que somos imperfectos, impuros e impíos. Este conocimiento del pecado e imperfección lleva a muchos a comportamientos pervertidos: algunos se deprimen y se vuelven inseguros; otros sobrecompensan y se vuelven arrogantes, egoístas, o jactanciosos; mientras otros se deleitan en su maldad y su poder para obtener sus deseos en este mundo.

Por otro lado, el regalo de la gracia/Cristo, da al individuo una "justificación atribuida" para satisfacer ese deseo innato de estar bien con Dios y con uno mismo.

Hay distintos tipos de justificación (estar bien, aceptable a Dios).

  • La justificación intrínseca es lo que uno tiene porque es parte de su naturaleza esencial. Es lo que es uno naturalmente. Dios tiene justificación intrínseca.
  • La justificación alcanzada es la justificación que logramos o cultivamos mediante nuestra fuerza de voluntad y entrenamiento. Esto es el grado de bondad y aceptabilidad que tenemos mediante nuestro propio esfuerzo y el condicionamiento que recibimos de nuestro padres. Esto es esencialmente una justificación alcanzada por guardar la Ley, una justificación lograda por cumplir con reglas.
  • La justificación atribuida es aquella que otro le otorga. Esta es la justificación que Dios nos entrega mediante la fe en Cristo.

La justificación (la bondad o aceptabilidad) que necesitamos para estar con Dios en el cielo es Su tipo de justificación. En otras palabras lo que se requiere no es la justificación intrínseca o alcanzada. Necesitamos la justificación otorgada por Dios o regalada por Cristo mediante la fe. Esta es la razón por la cual personas que tienen una justificación intrínseca o alcanzada podrían superar a cristianos pero estos personas no son necesariamente salvos. Tienen la justificación pero pero no de la calidad necesaria para la salvación. Ese nivel de justificación solo puede ser otorgado por Dios mismo mediante Cristo.

Así que el regalo de la gracia es una gran bendición porque mediante ella recibimos la misma justificación poseída por Cristo mismo.

26Pues todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús. 27Porque todos los que fueron bautizados en Cristo, de Cristo se han revestido.
- Gálatas 3:26-27

No importa cuanto nos esforzamos y entrenamos jamás podremos alcanzar el mismo grado de justificación mediante nuestro propio esfuerzo que lo que recibimos gratuitamente y como un regalo mediante fe en Cristo.

Esta es la razón por la cual personas buenas, personas morales, personas amables quienes no tienen a Cristo siguen estando perdidos. Una persona puede tener un grado alto de integridad personal y justiciar en su vida, pero estas cosas jamás podrán sustituirse por la cobertura de la justificación de Cristo mismo cuando él o ella se pone de pie delante de Dios en el juicio final.

3. La gracia produce vida

A menudo solo pensamos de la gracia en términos abstractos o futuros. La gracia lava los pecados, la gracia produce justificación, la gracia otorga vida eterna.

Pero la gracia es también un regalo para el hoy en día. Es un regalo que bendice nuestras vidas diarias. Es la gracia que motiva las buenas obras, la perseverancia, el gozo y la obediencia en nuestras vidas. Jesús dijo que Él era la vid, nosotros somos los sarmientos.

3Ustedes ya están limpios por la palabra que les he hablado. 4»Permanezcan en Mí, y Yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco ustedes si no permanecen en Mí.
- Juan 15:3-4

Esto claramente enseña que quienes están "en Cristo," "en gracia," producirá fruto. La vid alimenta los sarmientos y así el Señor nos alimenta, nos motiva, y nos capacita para buenas obras.

La vida buena que tenemos, la vida santa a la cual aspiramos, la lucha con el pecado, las victorias espirituales personales, todo esto encuentra su fuente original en Cristo/gracia.

No temes que tu dependencia en la gracia impedirá tu apetito para lo bueno o te hará dar las cosas por hecho. La gracia tiene exactamente el efecto opuesto. Eventualmente la gracia produce la vida eterna.

Caer de la gracia - Perder este regalo precioso

¿Y qué del tema de perder la gracia? Miremos los antecedentes primero. Algunos toman posiciones extremas al conversar este tema. Por ejemplo:

1. El Calvinismo

El calvinismo clásico enseña que no hay posibilidad de caer de la gracia. Esta idea se demuestra en cinco afirmaciones doctrinales.

  1. Depravación Total: El hombre está tan perdido y depravado que no puede responder al evangelio.
  2. Elección Incondicional: Entonces Dios elige algunas para la salvación y otros para la condenación
  3. Expiación Limitada: Jesús muere solo para quienes Dios elige.
  4. Gracia Irresistible: Quienes Dios elige no pueden resistir el llamado de Dios.
  5. Perseverancia: Quienes caen de la fe no fueron elegidos desde un principio.

Estas doctrinas al final llevaron a una posición que dice una vez salvo, siempre salvo y no podrías estar perdido y no podrías perder la gracia de Dios.

Claro que un repaso rápido de la Biblia muestra que este argumento no tiene fundación bíblica. Pensemos:

  • Adán y Eva (creados perfectos) eran perdidos.
  • Israel era perdido (elegido por Dios).
  • Judas era perdido (elegido por Jesús).
  • Demas era perdido (elegido por Pablo).

El libro de Hebreos fue escrito para advertir a personas quienes definitivamente eran salvos de cuidarse que no se perdieran.

Porque en el caso de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial y fueron hechos partícipantes del Espíritu Santo, que gustaron la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, pero después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Dios y le exponen a la ignominia pública (Hebreos 6:4-6).

Entonces, la Biblia definitivamente enseña que es posible que una persona quien ha sido realmente salva mediante fe por la gracia de Dios puede realmente perderse. ¡Eso incluye nosotros!

2. Pesimismo

No hay un solo maestro de esta doctrina particular pero nosotros, en la iglesia de Cristo, en el esfuerzo de confrontar y corregir el Calvinismo puede que lo hemos llevado al extremo y nos hemos tornado pesimistas en algunos casos. El pesimismo no tiene un conjunto formal de doctrinas, más bien es un actitud que poseen muchos en la iglesia.

Los pesimistas no solo enseñan que es posible caer de la gracia, enseñan que es probable que viene la apostasía y reaccionan exageradamente a cualquier esfuerzo de cambio en la iglesia. El error principal de los pesimistas es que malentienden tres conceptos de la gracia:

A. El concepto de caer de la gracia

2Miren, yo, Pablo, les digo que si se dejan circuncidar, Cristo de nada les aprovechará. 3Otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a cumplir toda la ley. 4De Cristo se han separado, ustedes que procuran ser justificados por la ley; de la gracia han caído. 5Pues nosotros, por medio del Espíritu, esperamos por la fe la esperanza de justicia. 6Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión significan nada, sino la fe que obra por amor.
- Gálatas 5:2-6

¿Qué dice Pablo en cuanto al "caer de la gracia"? A veces igualamos el "caer de la gracia" con el "caer en tentación", lo cual significa que para permanecer en la gracia uno tiene que ser libre de pecado.

El caer de la gracia es cuando dejas la gracia para un sistema de "obras" para salvarte. ¿Pensamos que una adherencia perfecta a las reglas de adoración nos salva? ¿Pensamos que un entendimiento apropiado de conceptos claves nos salva?

El estar en la gracia es la comprensión que tu conducta está muy limitada por tu pecado y que tu conocimiento es imperfecto, pero que eres salvo de todas maneras porque la gracia de Dios te permite ser salvo mediante el creer y confiar en Jesús, no por un conocimiento perfecto ni por guardar leyes.

B. El concepto que nosotros creamos la gracia

12Así que, amados míos, tal como siempre han obedecido, no solo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocúpense en su salvación con temor y temblor. 13Porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, para Su buena intención.
- Filipenses 2:12-13

En otras palabras, para permanecer en la gracia de Dios, tenemos que "trabajar" por ello. Tienes la gracia, pero si no trabajas (buen desempeño) cada día, Dios te la quitará.

Cuando Pablo escribió esto se dirigía a una congregación que él había empezado y liderado y amado pero que no había visto en mucho tiempo. Los felicita en cuanto a su perseverancia y buena fe (aún en su ausencia) y entonces les da una palabra de ánimo.

1. Ocúpense en su salvación

El verbo significa terminar o completar. Para completar el proceso que se comenzó en ellos cuando se convirtieron.

Somos salvos del juicio y de la condenación pero hasta el retorno de Jesús debemos preserver esa salvación al permancer fieles (i.e. a pesar de nuestros pecados, continuamos creyendo y siguiendo a Jesús). El terminar (u ocuparnos de) la salvación significa permancer fiel. No quiere decir que tenemos que hacer algo para lograr o merecer lo que la gracia nos ha dado gratuitamente. La clave es preserver no merecer.

2. Con temor y temblor

No debemos temer a o temblar ante Dios por miedo al castigo. Hemos sido salvados de eso.

Debemos temer a y temblar por las seducciones malvadas y los planes malvados de quienes quisieran destruir lo que tenemos. Estas palabras tienen el propósito de animarnos a estar alertos contra quienes intentarían robar lo que es nuestro. Teman al diablo, teman al mundo, pero no teman a Dios.

3. Dios es quien quiere y hace

Si Dios es quien obra tanto el querer como el hacer en mí, ¿por qué debo "ocuparme en mi salvación"?

Pablo les asegura que a pesar de los obstáculos, a pesar de la maldad en el mundo y a pesar de la debilidad de nuestra carne, poseamos el Espíritu Santo de Dios y Su Palabra inspirada. A través de estos, Dios guiará nuestro trabajo y motivará nuestra voluntad para que podamos alcanzar nuestra meta.

Mediante la gracia de Dios no somos solamente salvos, pero esa salvación está protegida mientras somo vulnerables al pecado (mientras todavía podemos caer) por el Epíritu y la Palabra de Dios.

C. El concepto que la confianza lleva a la arrogancia

1¿Qué diremos, entonces? ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abunde? 2¡De ningún modo! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
- Romanos 6:1-2

Si alguno peca más porque cree que la gracia cubre sus pecados, esa persona no entiende el evangelio y jamás ha sido tocada por la gracia.

La confianza (la certeza, la paz, el gozo) es el fruto principal de la gracia, no la arrogancia (pereza, orgullo espiritual, inmoralidad). La gracia motiva el amor, el servicio, la piedad y la fidelidad.

Hay quienes piensan que es arrogante afirmar con 100% de certeza que son salvos y van al cielo. Piensan que no estar demasiado seguros de su salvación es ser humlide de alguna manera.

7He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. 8En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman Su venida.
- 2 Timoteo 4:7-8

Nótese aquí que Pablo está seguro de recibir su corona porque había terminado, había peleado y fue fiel no porque era perfecto en conocimiento o conducta.

Tener la certeza de la salvación es la meta final de la gracia, es lo que Dios quiere que la gracia logre en nuestras vidas.

En Resumen

Necesitamos ver la gracia en la luz del evangelio. No es un lujo que podemos comprar o intercambiar. No lo podemos merecer ni dejar escabullirse de nuestras manos. La gracia es como una relación, implica una relación con Dios. Es una relación con Dios basada en la fe, no en la perfección. Por ejemplo:

  • Soy casado. No soy un esposo perfecto, pero sí soy un esposo fiel.
  • Soy un predicador. No soy un predicador omnisciente, pero sí soy fiel a mi vocación.
  • Somos cristianos. No somos cristianos sin pecado, pero sí somos cristianos fieles.

Debido a la gracia, Dios nos permite tener una relación con Él basada en nuestra fe en vez de nuestra perfección. Esto es su regalo preciado hacia nosotros.