Romanos 8:3-4

3Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo: enviando a Su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne, 4para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Escritura tomada de La Biblia de las Américas® (LBLA), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation Usado con permiso. LBLA.com

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