Jesus mira hacia Jerusalen

Parte 1

Sun. August 6
Lucas dirige su atención a la preparación de Jesús para su viaje hacia el sur a Jerusalén y la oposición que lo espera allí.
39m

Miremos el bosquejo que estamos usando en nuestro estudio del evangelio de Lucas. Es uno que se basa en Sus movimientos.

  1. El Principio – 1:1-3:38: Cubre desde Su nacimiento hasta Su bautismo por Juan.
  2. Jesús en Galilea – 4:1-9:50: Aquí Lucas empieza con la tentación de Jesús después de Su bautismo y sigue a Jesús mientras comienza Su ministerio y junta Sus Apóstoles en la región del norte en y alrededor de Su pueblo Capernaúm, cerca del Mar de Galilea. Lucas describe muchos milagros, enseñanzas, enfrentaciones con líderes judíos e interacciones con personas y lo que tienen en común es que todo ocurrió en el norte.

La próxima sección describirá los eventos mientras viaja al sur hacia Jerusalén.

Jesús Mira Hacia Jerusalén – 9:51-18:30

En esta sección Lucas continuará su descripción del ministerio de Jesús, pero cambia el escenario porque Jesús deja la zona amable de su pueblo en el norte y va hacia Jerusalén y la severa oposición que Él y Sus Apóstoles enfrentarán allí.

Capacitación para el Ministerio (9:51-10:24)

Partida

51Sucedió que cuando se cumplían los días de Su ascensión, Jesús, con determinación, afirmó Su rostro para ir a Jerusalén. 52Y envió mensajeros delante de Él; y ellos fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacer los preparativos para Él. 53Pero no lo recibieron, porque sabían que había determinado ir a Jerusalén. 54Al ver esto, Sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: «Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma?». 55Pero Él, volviéndose, los reprendió, y dijo: «Ustedes no saben de qué espíritu son, 56porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas». Y se fueron a otra aldea.
- Lucas 9:51-56

Observe que Lucas pasa a otro tema en el versículo 51 con una simple referencia a la ascensión de Jesús (no la crucifixión o resurrección). Se refiere a la escena final de Su ministerio para cambiar del escenario actual de Galilea a Jerusalén. Viendo que el final (la ascensión) se acercaba, Jesús decide viajar a Jerusalén donde primero debe morir para entonces resucitar.

Se encuentra con resistencia inmediatamente de los samaritanos quienes no lo acogen porque es judío (no porque declaraba ser el Mesías), y además es un profeta judío que intencionalmente evita el lugar donde ellos adoraban para ir a predicar en Jerusalén, sus odiados rivales religiosos. Jesús no requiere venganza por este rechazo como lo hacen Jacobo y Juan, pero les recuerda de Su misión y el suyo (de salvar, no destruir) y humildemente se retira.

Discipulado Exigente (9:57-62)

El cambio a Jerusalén será un gran desafío y Jesús aclara cuan demandante ser Su discípulo puede ser ya que, varios seguidores, al ver que Él está a punto de salir, ofrecen varias excusas por no poder salir con Él en el momento.

Pero Jesús le dijo: Nadie, que después de poner la mano en el arado mira atrás, es apto para el reino de Dios.
- Lucas 9:62

Jesús les recuerda que ser Su discípulo requiere que no miren hacia atrás. tienes que estar listos para salir cuando Él diga, no cuando te nace.

70 Enviados a Ministrar (10:1-24)

1Después de esto, el Señor designó a otros setenta, y los envió de dos en dos delante de Él, a toda ciudad y lugar adonde Él había de ir. 2Y les decía: La mies es mucha, pero los obreros pocos; rogad, por tanto, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.
- Lucas 10:1-2

Ellos son enviados a preparar los lugares donde Jesús visitará en Su camino al sur. Él afirma que hay mucha labor y pocos obreros, entonces manda a los 70 (35 pares) a predicar y preparar a la gente por Su llegada.

3Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. 4No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y a nadie saludéis por el camino.
5En cualquier casa que entréis, decid primero: «Paz a esta casa». 6Y si hay allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; pero si no, se volverá a vosotros. 7Permaneced entonces en esa casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa. 8En cualquier ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os sirvan;
- Lucas 10:3-8

Normas para su ministerio:

  1. Tengan cuidado. El mundo es peligroso.
  2. No lleven nada extra, todo les será provisto.
  3. No gasten el tiempo en habladuría (saludos).
  4. No mendiguen de puerta en puerta. Quédense en el lugar que les recibe, no hay por qué moverse o buscar un mejor alojamiento. La paz que ofrecen es la paz de Cristo y si el anfitrión lo rechaza has cumplido con tu obligación como ministro y puedes recibir su hospitalidad sin remordimiento u ofensa.
  5. Coman y beban lo que se les ofrece, sin juzgar para bien o mal.
sanad a los enfermos que haya en ella, y decidles: «Se ha acercado a vosotros el reino de Dios».
- Lucas 10:9

Aquí Jesús resume su ministerio: sanar los enfermos (establecer credibilidad divina) y predicar la Palabra (compartir las buenas nuevas).

10Pero en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, salid a sus calles, y decid: 11«Hasta el polvo de vuestra ciudad que se pega a nuestros pies, nos lo sacudimos en protesta contra vosotros; empero sabed esto: que el reino de Dios se ha acercado». 12Os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma que para aquella ciudad. 13¡Ay de ti Corazín! ¡Ay de ti Betsaida! Porque si los milagros que se hicieron en vosotras hubieran sido hechos en Tiro y Sidón, hace tiempo que se hubieran arrepentido sentados en cilicio y ceniza. 14Por eso, en el juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para vosotras. 15Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Hades serás hundida! 16El que a vosotros escucha, a mí me escucha, y el que a vosotros rechaza, a mí me rechaza; y el que a mí me rechaza, rechaza al que me envió.
- Lucas 10:10-16

El juicio de Dios debe motivar tanto a los oyentes como a los que hablan. Los oyentes están perdidos si no creen que Jesús es el Hijo de Dios. Quienes hablan necesitan recordar a los oyentes que hay consecuencias definitivas para quienes no creen. El autor menciona varias ciudades y naciones que fueron destruidos por Dios a causa de su incredulidad, una advertencia a toda la creación que a Dios todavía le importan las almas.

Los Resultados del Ministerio

17Los setenta regresaron con gozo, diciendo: Señor, hasta los demonios se nos sujetan en tu nombre. 18Y Él les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. 19Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño. 20Sin embargo, no os regocijéis en esto, de que los espíritus se os sometan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.
- Lucas 10:17-18

Los discípulos vuelven muy contentos porque pudieron echar fuera demonios en el nombre de Jesús (ya que Jesús los mandó a sanar, este poder fue extra). Jesús menciona que vio a Satanás 'caer' como un comentario sobre su éxito sobre los demonios. Si ellos podían tener dominio sobre los seguidores de Satanás significa que él también fue vencido. Este poder significó que ellos (y nosotros como discípulos actuales) tienen el poder también de derrotar los planes y estrategias (serpientes y escorpiones son símbolos de estas cosas, criaturas que lastiman) del diablo.

El Señor termina al ayudar a estos hombres a ajustar su perspectiva en cuanto a su gran victoria espiritual sobre los espíritus malignos. La verdadera victoria es que tienen la vida eterna en el cielo asegurada (ej. sus nombres ya están escritos en el cielo).

La Oración de Jesús

21En aquella misma hora Él se regocijó mucho en el Espíritu Santo, y dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a inteligentes, y las revelaste a niños. Sí, Padre, porque así fue de tu agrado. 22Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo sino el Padre, ni quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 23Y volviéndose hacia los discípulos, les dijo aparte: Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis; 24porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron.
- Lucas 10:21-24

La oración de Jesús desarrolla la idea en cuanto a la verdadera razón que deben regocijarse. Habían experimentado una medida de poder espiritual y estaban emocionados y gozosos por su experiencia. Otros en el pasado también habían sentido y usado el poder de Dios para obrar milagros y sanaciones, incluso resucitaciones (ej. Elías - 2 Reyes 4:18-37). Sin embargo, tenían el privilegio de conocer y servir al Mesías, el Hijo de Dios, algo solo anticipado por los hombres y las mujeres que les antecedían.

Jesús no solo se regocija de parte de ellos, pero alaba al Padre por la manera que finalmente se ha revelado a la humanidad al dar este conocimiento precioso a hombres y mujeres humildes en este mundo. es interesante notar que Lucas menciona a los tres personajes de la Trinidad al mismo tiempo (versículo 21).

Parábola del Buen Samaritano – 10:25-37

Esta parábola solo aparece en el evangelio de Lucas y es dada como respuesta a una pregunta hecha por un abogado o intérprete de la ley.

25Y he aquí, cierto intérprete de la ley se levantó, y para ponerle a prueba dijo: Maestro, ¿qué haré para heredar la vida eterna? 26Y Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella? 27Respondiendo él, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu fuerza, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. 28Entonces Jesús le dijo: Has respondido correctamente; haz esto y vivirás. 29Pero queriendo él justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
- Lucas 10:25-29

Esta pregunta sigue el comentario que Jesús hace en Su oración sobre los nombres de los discípulos escritos en el cielo. Este intérprete de la ley pone Jesús a prueba al hacerle una pregunta a la cual ya sabe la respuesta y espera que puede discutir y desacreditar lo que Jesús dirá. Algunos eruditos sugieren que este abogado se había ofendido al escuchar el comentario de Jesús sobre los nombres de Sus discípulos escritos en el cielo por su fe en Él y hace esta pregunta para involucrarlo en un debate.

Observa que Jesús primero le pide al abogado que él mismo conteste una pregunta y responde correctamente al recitar el pasaje apropiado para este tema, y Jesús confirma que su respuesta es correcta de acuerdo con la ley escrita (ej. amar a Dios y al prójimo = vida eterna).

Los judíos y específicamente los maestros de la ley eran expertos en diluir o evadir la Ley de Dios para hacer lo que querían, pero aún proclamando su justificación bajo la Ley. Por ejemplo, divorciarían a sus esposas por cualquier pretexto (no les gustó su preparación de comida) y afirmar que eran justos porque habían seguido la Ley al darle un certificado de divorcio. Habían obedecido la letra de la Ley, pero no el espíritu de la Ley.

Este maestro de la Ley intentó justificarse de la misma manera. Los judíos hacían distinción en cuanto a quién era un prójimo. Para algunos judíos solo otros judíos se consideraban como prójimos, para otros solo quienes eran de tu clan o familia calificaban como prójimos. Entonces, la verdadera pregunta no era, "¿Cómo obtengo la vida eterna?" sino, "¿quién es mi prójimo?". A diferencia de la primera pregunta donde sabía que el maestro de la Ley tenía la respuesta y el pasaje correcto, contesta esta pregunta porque así podrá corregir la idea equivocada que tiene sobre quién es nuestro prójimo.

Respondiendo Jesús, dijo: Cierto hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, los cuales después de despojarlo y de darle golpes, se fueron, dejándolo medio muerto.
- Lucas 10:30

Jesús pone esta historia en contexto de un samaritano (una persona que viene de un lugar y un pueblo despreciado por los judíos porque los consideraban mestizos ya que eran una mezcla de ancestros judíos y gentiles). Un hombre que estaba de viaje fue asaltado, golpeado, desnudado y dejado casi muerto en un camino solitario entre Jerusalén y Jericó. Un sacerdote y un levita (ambos servidores en el templo) lo pasan por alto y no paran a ayudarlo. Hay quienes dicen que no pararon porque no querían contaminarse al tocarlo y así quedar fuera del servicio en el templo. Esto es incorrecto por tres razones:

  1. Estaban bajando (saliendo de Jerusalén y no entrando) así que ya habían cumplido con su servicio en el templo.
  2. Al menos que lo examinaron para determinar si estaba circuncidado no tenían cómo saber si era gentil o judío. Pudo haber sido un sacerdote.
  3. Uno se contaminaba al tocar un lepra o un cadáver y este hombre estaba herido, ni enfermo ni muerto.

Ahora Jesús introduce el protagonista de la parábola, el viajero samaritano. Este hombre no solo se detiene, pero atiende al herido y lo lleva a un alojamiento para que se recupere de sus heridas. Los dos denarios que deja habrían pagado dos meses de cuidado adelantado (Lenski p. 607).

Ahora le toca a Jesús interrogar al maestro de la Ley. En realidad, hay tres preguntas, una abierta y dos insinuadas:

  1. ¿Quién de los tres se comportó como un buen prójimo? (abierta)
  2. ¿Has sido este tipo de prójimo? (insinuada)
    • La insinuación apunta a la pregunta original del maestro de la Ley sobre lo que uno debe hacer para recibir la vida eterna, amar a Dios y prójimo, y lo desafía con una tercera pregunta:
  3. ¿Has amado a tu prójimo de esta manera?

El abogado contesta la pregunta abierta con reservas al reconocer que quien "tuvo misericordia" (observe que ni siquiera fue capaz de decir "el samaritano fue el prójimo"). Jesús, al haber revelado no solo el error en su argumentación (mi prójimo es quien yo decida) sino en su vida espiritual también (no amaba a los demás como debía) le dice que se arrepienta y actúa en el espíritu que este mandamiento requería (mi prójimo es quien tenga necesidad.)

María y Marta

38Mientras iban ellos de camino, Él entró en cierta aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39Y ella tenía una hermana que se llamaba María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. 40Pero Marta se preocupaba con todos los preparativos; y acercándose a Él, le dijo: Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 41Respondiendo el Señor, le dijo: Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; 42pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.
- Lucas 10:38-42

Jesús y Sus Apóstoles se encuentran cerca de Jerusalén ya que sabemos que estas mujeres vivían en Betania, unos pocos kilómetros de Jerusalén (Juan 11:1). Lucas nos da un vistazo de dos discípulas quienes discutían sobre el trabajo que implicaba atender a Jesús y los 12. En esta escena, vemos que se ofrecen dos cosas importantes:

  1. Alimentación para el cuerpo que Marta está preparando y quiere la ayuda de su hermana.
  2. Alimentación para el alma que Jesús está proveyendo con Su enseñanza.

Ambos son importantes, pero una tiene mayor importancia: la alimentación de la palabra de Dios. Al responderle a Marta como lo hace está simplemente destacando esta realidad y verdad. Lo que no se dice aquí es que tanto Marta como María podían haber escogido sentarse a escuchar y servir la comida después.

Instrucciones en la Oración – 11:1-13

1 Y aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos. 2Y Él les dijo: Cuando oréis, decid:
«Padre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. 3Danos hoy el pan nuestro de cada día. 4Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación».
- Lucas 11:1-4

Un discípulo (uno de los 70) le pide a Jesús que le enseñe a orar en general (como Juan lo hizo con sus discípulos). Jesús responde con un modelo para la oración y con la actitud que uno debe tener al orar. El modelo que da es una versión abreviada del que dio en el sermón del monte. Lo que lo destaca es una ilustración que solo se encuentra en el evangelio de Lucas.

5También les dijo: Supongamos que uno de vosotros tiene un amigo, y va a él a medianoche y le dice: «Amigo, préstame tres panes, 6porque un amigo mío ha llegado de viaje a mi casa, y no tengo nada que ofrecerle»; 7y aquel, respondiendo desde adentro, le dice: «No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme para darte nada». 8Os digo que aunque no se levante a darle algo por ser su amigo, no obstante, por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
- Lucas 11:5-8

La historia destaca la virtud de la persistencia porque Jesús concluye que el hombre recibió lo que pidió, no por la necesidad o por la amistad, sino porque no dejaba de pedir.

9Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 10Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 11O suponed que a uno de vosotros que es padre, su hijo le pide pan; ¿acaso le dará una piedra? O si le pide un pescado; ¿acaso le dará una serpiente en lugar del pescado? 12O si le pide un huevo; ¿acaso le dará un escorpión? 13Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
- Lucas 11:9-13

En los siguientes versículos, Jesús hace dos aplicaciones prácticas de la historia a la práctica de la oración:

  1. Siga pidiendo, buscando, intentando. Las oraciones son actos de fe y nuestras oraciones continuas aumentan nuestra fe y desarrollan nuestra paciencia. Siempre se contestan de alguna manera de acuerdo con la voluntad y en el tiempo de Dios, no la nuestra.
  2. Dios sabe qué darnos. En general, el padre humano da buenos regalos a sus hijos y sabe lo que es bueno para cada uno de ellos. De la misma manera, solo que a un nivel más alto, nuestro Padre celestial también sabe. Jesús menciona el mejor regalo de todos, el Espíritu Santo, que eventualmente nos resucitará de los muertos (Romanos 8:11).

Ataque y Advertencia de los Fariseos – 11:14-54

La próxima sección larga destaca un conflicto continuo entre Jesús y los Fariseos. Ahora que Él y Sus Apóstoles están cerca de Jerusalén, los ataques de los Fariseos, quienes la mayoría se encuentran en esta área, se intensifican.

14Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo, y sucedió que cuando el demonio salió, el mudo habló; y las multitudes se maravillaron. 15Pero algunos de ellos dijeron: Él echa fuera los demonios por Beelzebú, príncipe de los demonios.
- Lucas 11:14-15

Lucas explica que la fuente de este ataque se centra en sus esfuerzos de desacreditar Sus milagros como obras del diablo.

En los versículos 16-28 Jesús responde que si el diablo está obrando contra si mismo al echar fuera demonios en el nombre de Jesús, significa que está dividido y entonces derrotado. Si, por otro lado, Él está echando fuera los demonios por el poder de Dios y ellos, los Fariseos, estaban en contra de Él entonces significa que ellos están alineados con el diablo.

El que no está conmigo, contra mí está; y el que conmigo no recoge, desparrama.
- Lucas 11:23

En los versículos 29-36, algunos en la multitud lo desafían pidiéndole una señal (un milagro de la naturaleza como en el día de Moisés, agua de la roca.) Él profetiza que les dará un milagro espectacular, Su resurrección, pero no entienden Su referencia (la señal de Jonás) y por su incredulidad no tendrán el privilegio de ver este milagro cuando ocurre. Él los acusa con ser ciegos y en la oscuridad porque lo rechazan. La idea que su luz es oscuridad es una manera de decir que lo que piensan ser verdad (luz) (que Él no es el Mesías) realmente es oscuridad (mentira) y no les guiará sus pasos con seguridad. Termina Su repuesta al decirles que si aceptan la verdad sobre Él (que Él es el Mesías) tendrán la luz para "guiarlos".

Denuncias contra los Fariseos – 11:37-54

Jesús termina pronunciando una serie de seis denuncias contra los Fariseos después de que lo han criticado por no haberse lavado de acuerdo con sus rituales. Estas denuncias los acusa de sus pecados pasados de avaricia, arrogancia, hipocresía, impureza, opresión, violencia, y obstrucción de la verdad (que Él es el Mesías). Lucas indica que después de esta confrontación los escribas y Fariseos su unen en una conspiración para matarlo.

Lección

Hemos cubierto varios eventos en esta sección y salvo la observación de que todas estas cosas ocurrieron mientras Jesús iba camino a Jerusalén no hay un tema general. Pero sí hay muchas posibles lecciones. Aquí hay una.

Somos los 70

Solo se eligieron 12 Apóstoles, pero el modelo para nosotros son los 70 que fueron enviados. Nuestra tarea es proclamar el evangelio a nuestros prójimos y nación y confirmarlo con el testimonio de nuestras vidas puras y buenas obras.

Tarea de lectura: Lucas 12:1-14:6

Preguntas de discusión

  1. Describe lo que crees ser el obstáculo más grande al evangelio en el lugar donde sirves y cómo piensas sobrellevarlo en tu ministerio.
  2. Si presentaras la parábola del Buen Samaritano hoy día ¿quiénes serían los personajes modernos? (Ladrones, Sacerdotes, Levitas, Samaritano, Dueño del mesón, Víctima)
  3. ¿Qué le dirías a una persona que había orado fervientemente por mucho tiempo, pero no ha recibido respuesta de Dios y está desilusionada y enojada con Dios?