Jesus en Galilea

Empieza el ministerio publico - parte 3

Sun. July 30
En esta parte final del ministerio de Jesús en Galilea, Lucas continúa describiendo los milagros de Jesús, pero agrega una sección que explica cómo se preparó y envió discípulos en su primer viaje misionero.
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En la tercera parte de la primera sección del informe de Lucas (Lucas 8:4-9:50) cada evento, milagro y enseñanza se encuentra también en Mateo o Marcos o en ambos salvo un pasaje al final de la sección.

Parábolas – Lucas 8:4-21

La Parábola del Sembrador y la Semilla (8:4-18)

Esta parábola se encuentra en ambos evangelios de Mateo y Marcos. Es la primera parábola usada por Jesús en su ministerio de enseñanza (Lenski, p. 443).

Habiéndose congregado una gran multitud, y los que de varias ciudades acudían a Él, les habló por parábola:
- Lucas 8:4

Lucas observa que la popularidad de Jesús está aumentando porque muchas personas de otras ciudades y no solo de su pueblo Capernaúm están viniendo a verlo.

En los versículos 5-8 Lucas recuenta la parábola de Jesús sobre el sembrador que siembra semilla en diferentes tipos de tierra (en el camino / rocas / espinos / tierra buena) y los resultados de esto (camino/rocas/espinos = sin crecimiento, tierra buena = aumento de 30/60/100 veces).

9Sus discípulos le preguntaban qué quería decir esta parábola, 10y Él dijo: A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de Dios, pero a los demás les hablo en parábolas, para que viendo, no vean; y oyendo, no entiendan.
- Lucas 8:9-10

Puesto que esta es la primera vez que Jesús enseña usando parábolas, Sus Apóstoles quieren saber dos cosas: el significado de la parábola y por qué ha empezado a usar este método de enseñanza. Jesús responde a la segunda pregunta primero: ¿por qué parábolas? La palabra parábola viene de una palabra griega que significa "poner al lado de". Era un método de enseñanza usado para comparar ideas o cosas para facilitar una mejor comprensión. Entonces, Jesús les está contando una historia de algo físico, fácil de entender (un sembrador sembrando semilla) para enseñarles sobre algo que no pueden ver y les costaba entender (el crecimiento del reino celestial).

Los Apóstoles conocían este método porque era común que se usara por otros maestros. Querían saber por qué Jesús había empezado a usarlos con las multitudes. El Señor explica que ahora usará parábolas para enseñar a Sus discípulos sobre el reino (su establecimiento y crecimiento) y encubrir el significado verdadero de estos asuntos de incrédulos y oponentes.

En los versículos 11-15 da el significado más profundo (lo que la parábola enseña del reino) de la parábola.

La Parábola de la Lámpara

16»Nadie enciende una lámpara y la cubre con una vasija, o la pone debajo de una cama, sino que la pone sobre un candelero para que los que entren vean la luz. 17Pues no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz. 18»Por tanto, tengan cuidado de cómo oyen; porque al que tiene, más le será dado; y al que no tiene, aun lo que cree que tiene se le quitará». 19Entonces la madre y los hermanos de Jesús llegaron a donde Él estaba, pero no podían acercarse a Él debido al gentío. 20«Tu madre y Tus hermanos están afuera y te quieren ver», le avisaron. 21Pero Él les respondió: «Mi madre y Mis hermanos son estos que oyen la palabra de Dios y la hacen».
- Lucas 8:16-21

Una vez Jesús ha explicado por qué usa parábolas y cómo interpretarlas (Su identidad es la clave que revela los significados) les cuenta una segunda parábola que los invita hacer dos cosas:

  1. Estar listos a proclamar al mundo lo que aprenderán de Él.
  2. Estar atentos a Sus enseñanzas porque entre más creyeran y aprendieran, más entenderían. Por otro lado, entre menos uno creía y aprendía, menos entendería hasta llegar a no entender o creer nada.

Esta última exhortación a Sus discípulos es una continuación de lo que explicó en cuanto a Su uso de parábolas: algunos, por su fe en Él, ganarían más percepción y conocimiento de Él; aquellos que no creían solo comprenderían la historia de la parábola, pero no el significado que Él le daba. Eventualmente los incrédulos perderían interés por completo y perderían la venida y el cumplimiento del reino.

Es interesante notar aquí que Jesús usa la incredulidad inicial de Su propia familia para establecer la importancia y la necesidad de tener fe en Él para acceder todo respecto al reino. Hasta los miembros de Su familia terrenal tendrán que creer si quieren entrar.

Milagros – 8:22-50

Ahora Lucas cambia de escenas y describe, en orden sucesivo, tres milagros que Jesús hace durante un viaje cruzando el Mar de Galilea. Lucas ha descrito varias instancias de las enseñanzas de Jesús y los sigue con demostraciones de Su poder que sirven para confirmar las credenciales del Maestro mismo. En cuanto a Teófilo, el recipiente de este evangelio, si Jesús puede hacer estas cosas, entonces este gentil, prosélito al cristianismo, puede confiar en todas las enseñanzas de Jesús.

Los tres milagros se encuentran también en Mateo y Marcos, así que solo los resumiremos aquí.

Jesús Calma la Tempestad (8:22-25)

El primer milagro ocurre mientras están, de acuerdo con las instrucciones de Jesús, cruzando el Mar de Galilea en una barca. Lucas cuenta que después de que Jesús se duerme llegó una tormenta feroz que amenazaba con volcar su barca. Debió haber sido una tormenta muy severa ya que Lucas nos cuenta que muchos de los Apóstoles, quienes eran navegantes expertos, temían por sus vidas.

Despiertan a Jesús y prontamente calma la tempestad al hablarle (con un mandato de parar a diferencia de varios conjuros y sacrificios usados por las religiones paganas en sus intentos de controlar el clima). No era el primer milagro que habían visto los Apóstoles (el primero era cambiar agua a vino en Caná), pero era el primero hecho en su ambiente, en el lago, y de una naturaleza que otros obradores de milagros en el pasado (ej. Elías) jamás habían hecho. Este milagro les obligó a reevaluar quién realmente era Jesús (¿quién controla el viento y el mar con solo Su palabra?): ¿un maestro, un profeta, el Mesías, o más que estos?

Los Apóstoles se acercaron a Él con temor, quizás esperando que Él orara y le pidiera a Dios que les salvara de alguna manera, pero no esperaban Su reacción y la demostración de poder divino. Después Jesús simplemente les reprocha por su falta de fe al preguntarles, "¿Dónde está vuestra fe?"

La Sanación del Endemoniado (8:26-39)

Este es otro milagro descrito por Mateo y Marcos. Esta sanación ocurre una vez han llegado al otro lado del lago donde se encuentran con un hombre endemoniado. Jesús ha demostrado Su poder sobre la naturaleza y en esta instancia conversa con demonios y los manda a salir del hombre a una piara de cerdos que estaban cerca. Esto no solo establece que Él tiene poder y autoridad sobre seres espirituales, pero también demuestra que el hombre estaba realmente poseído por espíritus malignos y no simplemente sufría de algún tipo de psicosis.

Es interesante observar que, aunque los discípulos más cercanos a Jesús no habían entendido todavía quien era Jesús, los espíritus malignos lo conocen y saben cual es su juicio y castigo final (ir al abismo, versículo 31). Lucas describe cómo el endemoniado se devuelve en sí inmediatamente y que la gente recibe la noticia de que sus cerdos corrieron hacia el lago y se ahogaron después de que los demonios entraran en ellos. La gente reacciona a estos acontecimientos con temor y le piden a Jesús que se vaya, y el hombre que anteriormente vivía poseído de demonios es mandado de vuelta a su casa a testificar sobre su sanación.

Tanto Mateo como Marcos nos cuentan que más tarde Jesús volvió a esta región y fue bien recibido ya que lo buscaban para sanación (Mateo 14:34-36, Marcos 7:31). Se puede inferir que el trabajo preliminar fue hecho por el endemoniado quien obedeció a Jesús y testificó en su región de su sanación por las manos del Señor.

La Mujer con Sangramiento y la Hija de Jairo (8:40-56)

Lucas cierra esta sección al describir dos otros milagros hechos cuando Jesús y Sus discípulos cruzan el lago de vuelta a sus hogares. Esta escena ocurre varios días después de su retorno. Aprendemos de Mateo 9:

  • Jesús sana un paralítico
  • Jesús llama a Mateo
  • Jesús cena con Mateo en su casa ubicada al lado del Mar de Galilea ya que era recaudador de impuestos y una gran parte de su negocio venía de cobrar impuestos en el puerto

Mientras Él está enseñando a la multitud que había llegado a la casa de Mateo en Capernaúm, el líder (anciano) de la sinagoga local llamado Jairo le pide a Jesús que lo acompañe a su casa y sane a su hija quien está muriendo de una enfermedad indeterminada. Lucas omite varios detalles ya que este evento se describe en Mateo y Marcos también, y así resume los dos milagros.

La Hija de Jairo

Jesús acepta la invitación de ir a sanar la hija en la casa del líder de la sinagoga. Es detenido por un tiempo por una mujer que también necesita ayuda, durante esta demora la niña muere. Eventualmente Jesús llega a la casa y resucita la niña.

La Mujer con Sangramiento

Es interesante que Lucas, él mismo un medico, agrega el detalle que nadie, ni siquiera los médicos, podían sanar a esta mujer que había sufrido por 12 años. Su hemorragia se suspende tan pronto toca el manto de Jesús. Entonces el Señor la obliga a reconocer públicamente su sanación para confirmar su cambio de condición (ritualmente impura a pura y como tal puede volver a sus actividades sociales y religiosas normales) y testifica de su fe en Él.

Lucas termina con la descripción de los milagros de Jesús y se enfocará en el ministerio que le encomendará a Sus Apóstoles y discípulos.

El Ministerio de/hacia los Doce – 9:1-50

Apóstoles Enviados (9:1-6)

Jesús ha pasado un buen tiempo enseñando, haciendo milagros y predicando en Su región de Galilea. Antes de ir hacia Jerusalén y los grandes desafíos que allí le esperaban, instruye y envía a los Apóstoles a una primera misión en ministerio.

En solo pocos versículos vemos cómo el Señor los capacita meticulosamente.

Reuniendo a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades.
- Lucas 9:1

Los capacita con poder espiritual que dará autoridad a sus prédicas. La gente puede confiar en su mensaje porque ven el poder detrás del mensaje. Hoy día el "poder" es el evangelio mismo (la muerte, sepultura, resurrección de Cristo - Romanos 1:16) testificado por nuestras vidas santas.

Y los envió a proclamar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.
- Lucas 9:2

Él les provee el contenido de su mensaje (el reino de Dios está cerca). Hoy día el mensaje es que el reino ha llegado y todos deben entrar en el.

3Y les dijo: No toméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni tengáis dos túnicas cada uno. 4En cualquier casa donde entréis, quedaos allí, y sea de allí vuestra salida.
- Lucas 9:3-4

Él les suplirá todas sus necesidades mediante la hospitalidad de quienes los recibirán. Les advierte que no pidan de puerta a puerta como lo hacen los mendigos. Es igual para quienes hoy día deciden dejar todo para entrar en el ministerio.

5En cuanto a los que no los reciban, al salir de esa ciudad, sacudan el polvo de sus pies en testimonio contra ellos». 6Entonces salieron, e iban por las aldeas anunciando el evangelio y sanando por todas partes.
- Lucas 9:5-6

Jesús también provee por sus necesidades emocionales. Serán rechazados y hasta perseguidos, pero no deben responder con temor, venganza, culpabilidad o desilusión. Su respuesta a estas cosas será su testimonio del juicio que está por venir. En otras palabras, son un testigo de juicio para aquellos que recibieron el mensaje, pero los rechazaron. Funciona de la misma manera hoy día, nuestra tarea no es salvar, nuestra tarea es proclamar el evangelio y el juicio que viene. Si hemos hecho esto, hemos cumplido con nuestro ministerio.

Los Resultados de su Ministerio (9:7-11)

Herodes

7Herodes el tetrarca se enteró de todo lo que estaba pasando, y estaba muy perplejo, porque algunos decían que Juan había resucitado de entre los muertos, 8otros, que Elías había aparecido, y otros, que algún profeta de los antiguos había resucitado. 9Entonces Herodes dijo: A Juan yo lo hice decapitar; ¿quién es, entonces, este de quien oigo tales cosas? Y procuraba verle.
- Lucas 9:7-9

Sus prédicas eran tan efectivas que llegaron hasta los oídos de Herodes el gobernador de la región de Galilea. Lucas confirma que este rey malvado estaba perplejo porque pensaba que Juan el Bautista había de alguna manera vuelto de la muerte para perseguirlo (pensaba esto porque él había injustamente ejecutado a Juan - Marcos 6:14-29).

La Gente de esa Región

10Y cuando los apóstoles regresaron, dieron cuenta a Jesús de todo lo que habían hecho. Y Él, tomándolos consigo, se retiró aparte a una ciudad llamada Betsaida. 11Pero cuando la gente se dio cuenta de esto, le siguió; y Jesús, recibiéndolos, les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que tenían necesidad de ser curados.
- Lucas 9:10-11

Como resultado de sus prédicas más personas se ansiaban por ver y escuchar a Jesús.

La Alimentación de los 5000 (9:12-17)

Aquí tenemos otro episodio que Mateo y Marcos también describen. Basta decir que esta concurrencia es otra muestra del crecimiento del ministerio de Jesús y un resultado directo del trabajo de los Apóstoles en la región. El milagro de la multiplicación de los panes y los peces para alimentar a 5000 personas mostró a los Apóstoles una vez más que Jesús suple toda necesidad en toda circunstancia, y mostró a la multitud que Su enseñanza se basaba en poder y no persuasión.

El Costo del Discipulado (9:18-27)

El escenario cambia otra vez y encontramos a Jesús a solas con Sus discípulos después de estos eventos increíbles.

18Y mientras Jesús oraba a solas, estaban con Él los discípulos, y les preguntó, diciendo: ¿Quién dicen las multitudes que soy yo? 19Entonces ellos respondieron, y dijeron: Unos, Juan el Bautista, otros, Elías, y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado. 20Y Él les dijo: Y vosotros ¿quién decís que soy yo? Y Pedro respondiendo, dijo: El Cristo de Dios. 21Pero Él, advirtiéndoles severamente, les mandó que no dijeran esto a nadie, 22diciendo: El Hijo del Hombre debe padecer mucho, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día.
- Lucas 9:18-22

Jesús revela dos verdades que tienen que aceptar ya que el final de su tiempo juntos se está acercando:

  1. Su Identidad: reconocer y aceptar que Él es el divino Hijo de Dios.
  2. Su Misión: la meta de Su ministerio aquí en la tierra es morir en la cruz para entonces ser gloriosamente resucitado.

Una vez revela estas cosas, Jesús empieza a describir el verdadero costo de ser Su discípulo: todo lo que tienes.

23Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. 24Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí, ese la salvará. 25Pues, ¿de qué le sirve a un hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se destruye o se pierde? 26Porque el que se avergüence de mí y de mis palabras, de este se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, y la del Padre, y la de los santos ángeles. 27Pero en verdad os digo que hay algunos de los que están aquí, que no probarán la muerte hasta que vean el reino de Dios.
- Lucas 9:23-27

Parte del entrenamiento de un discípulo es conocer la verdadera misión y calcular su costo.

La Transfiguración (9:28-45)

Incluyo la transfiguración en esta sección sobre el ministerio a los Apóstoles porque tres de ellos fueron dados una oportunidad extraordinaria de ver a Jesús en un estado glorificado. Esta experiencia debe comprobar su previa confesión que Jesús es el Hijo de Dios y como tal comparte la naturaleza divina con el Padre. Ellos creían que era el Mesías, pero necesitaban más pruebas de Su divinidad, y Jesús los provee más allá de obrar milagros.

28Y como ocho días después de estas palabras, Jesús tomó consigo a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar. 29Mientras oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su ropa se hizo blanca y resplandeciente. 30Y he aquí, dos hombres hablaban con Él, los cuales eran Moisés y Elías, 31quienes apareciendo en gloria, hablaban de la partida de Jesús, que Él estaba a punto de cumplir en Jerusalén. 32Pedro y sus compañeros habían sido vencidos por el sueño, pero cuando estuvieron bien despiertos, vieron la gloria de Jesús y a los dos varones que estaban con Él. 33Y sucedió que al retirarse ellos de Él, Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es que estemos aquí; hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías; no sabiendo lo que decía. 34Entonces, mientras él decía esto, se formó una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube. 35Y una voz salió de la nube, que decía: Este es mi Hijo, mi Escogido; a Él oíd. 36Después que la voz se oyó, Jesús fue hallado solo. Ellos se lo callaron, y por aquellos días no contaron a nadie nada de lo que habían visto.
- Lucas 9:28-36

La Sanación del Muchacho Endemoniado (9:37-45)

Después de este episodio, Lucas describe otra sanación milagrosa, esta vez de un niño poseído por un demonio que los Apóstoles que habían quedado atrás no pudieron sanar (a diferencia de Mateo, Lucas no indica por qué). Después de sanar al niño, Jesús, quizás presintiendo que estos eventos están creando en los Apóstoles una confianza errada, les recuerda de nuevo que eventualmente lo matarán, pero aún no entienden.

Quien es el Mayor

46Y se suscitó una discusión entre ellos, sobre quién de ellos sería el mayor.47Entonces Jesús, sabiendo lo que pensaban en sus corazones, tomó a un niño y lo puso a su lado, 48y les dijo: El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe a aquel que me envió; porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ese es grande. 49Y respondiendo Juan, dijo: Maestro, vimos a uno echando fuera demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo porque no anda con nosotros. 50Pero Jesús le dijo: No se lo impidáis; porque el que no está contra vosotros, está con vosotros.
- Lucas 9:46-50

La advertencia de Jesús sobre Su muerte eminente, para mantener a los Apóstoles enfocados, se confirma aquí ya que (quizás instigado por Pedro y los otros que presenciaron la transfiguración) empiezan a debatir entre ellos quien es el más importante. Puede que hayan argumentado que los más importantes eran aquellos que habían hecho milagros, o tenido visiones o eran los preferidos de Jesús. El Señor les recuerda que el que simplemente cree (sin haber visto milagros o visiones) tiene la bendición tanto del Padre como del Hijo.

Juan, que estaba con Pedro y Jacobo en el monte de la transfiguración, revela el sentimiento de privilegio que tenían los Apóstoles (somos los Apóstoles de Jesús) al impedir que otro que no es de ellos obre en el nombre de Jesús (observe que él dice que esta persona no anda con "nosotros", los Apóstoles, y no anda "contigo", Jesús). El Señor responde a Juan y cierra esta sección con un regaño suave indicando que no debe buscar enemigos donde no los hay.

Resumen y Lecciones

Lucas termina su informe del creciente ministerio de Jesús en su pueblo de Capernaúm cerca del Mar de Galilea.

En el próximo capítulo, empezaremos donde Jesús se prepara y prepara a los Apóstoles para la oposición más severa que enfrentarán al viajar al sur a Jerusalén.

Aquí solo unas pocas de las tantas lecciones que podemos sacar de la materia expuesta en este capítulo:

¿Dónde Está Tu Fe?

Jesús les hizo esta pregunta a los Apóstoles después de calmar la tempestad. La fe se muestra en las tormentas de la vida, no en los periodos de aguas tranquilas. Cuando algo en la vida va mal, pregúntate, "¿Dónde está mi fe?" no, "¿Por qué me está sucediendo esta tormenta o por qué no se termina ya esta tempestad?"

Jesús Nunca se Tarda

Le dijeron a Jesús que era demasiado tarde, la niña había muerto, no era necesario que fuera. Solo aquellos con una fe débil pueden pensar que Jesús llega tarde, no es justo, no es compasivo, etc. Jesús nunca llega tarde ni temprano para los fieles quienes le esperan pacientemente. A lo mejor Sus tiempos no acomodan nuestros deseos, pero siempre es el mejor tiempo para lograr Su voluntad y propósito en nuestras vidas.

Tarea de lectura: Lucas 9:51-12:12

Preguntas de discusión

  1. Crea tu propia parábola que usa referencias actuales para enseñar algo acerca del cristianismo. Lea tu parábola al grupo para comentar y conversar de su veracidad y efectividad para enseñar.