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En su segunda carta a esta iglesia, Pablo continúa alentándolos y alabándolos por su fidelidad y brinda aún más enseñanzas sobre la segunda venida de Cristo.
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En 51 d. de C. Pablo el Apóstol estableció una congregación de la iglesia en la ciudad de Tesalónica. Esta asamblea joven tenía que sobrevivir en una ciudad porteña que era rica, influyente y pagana. No mucho tiempo después, Pablo fue expulsado de la ciudad por los líderes religiosos de los judíos y eventualmente termina en Corinto en el sur de Grecia.

Después de un tiempo recibe un informe de Timoteo, un evangelista joven que trabajaba con él, en cuanto al progreso de la iglesia nueva en Tesalónica. Pablo responde a esta noticia con dos cartas. En la primera carta hace cuatro cosas:

  • Expresa gozo por su fidelidad y perseverancia en tribulaciones y adversidad.
  • Defiende su conducta contra las acusaciones que era un charlatán y oportunista.
  • Los anima a no perder su fe y continuar en el servicio del Señor.
  • Les enseña acerca de la segunda venida de Cristo y cómo deben comportarse hasta entonces.

En nuestro estudio de I Tesalonicenses hemos visto que Pablo, entre otras cosas, describió a la iglesia verdadera y lo que tal iglesia hacía. Básicamente, Pablo dijo que la iglesia verdadera:

  • Empieza con una conversión verdadera - el evangelio verdadero se predicó.
  • Tenían ministros verdaderos - ministros que se comportaron de una manera santa.
  • Había un crecimiento espiritual verdadero - la iglesia verdadera se comporta como la iglesia.
  • Era pura en todo.
  • Creció en conocimiento.
  • Estaba preparada para el retorno de Cristo.

En la segunda carta, que empezaremos a examinar en este capítulo, Pablo continúa con su elogio de los tesalonicenses y provee más información tanto en cuanto a la segunda venida como una amonestación a la iglesia de manejar los miembros desordenados.

Observe que tal como sus otras epístolas esta está organizada y dividida en tres áreas claras de materia.

  1. Ánimo – 1:1-12
  2. Educación – 2:1-12
  3. Exhortación – 3:1-15

Ánimo– II Tesalonicenses 1:1-12

Saludo – vs. 1-2

1Pablo , Silvano y Timoteo: A la iglesia de los tesalonicenses en Dios nuestro Padre y en el Señor Jesucristo: 2Gracia a vosotros y paz de parte de Dios el Padre y del Señor Jesucristo.
- II Tesalonicenses 1:1-2

Aquí es donde encontramos evidencia "interna" de que Pablo es el autor de estas cartas. Evidencias externas son cosas como referencias sobre la autoría de Pablo en otros documentos escritos en el mismo período de tiempo. Observe que el nombre de Jesús se coloca en la misma posición divina como Dios: el que da gracia y paz. El punto es que la única combinación que puede producir gracia y paz es la relación entre Dios y Su iglesia en Cristo.

Acción de gracias – vs. 3-4

3Siempre tenemos que dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es justo, porque vuestra fe aumenta grandemente, y el amor de cada uno de vosotros hacia los demás abunda más y más; 4de manera que nosotros mismos hablamos con orgullo de vosotros entre las iglesias de Dios, por vuestra perseverancia y fe en medio de todas las persecuciones y aflicciones que soportáis.
- II Tesalonicenses 1:3-4

Pablo le agradece a Dios no por lo que ellos le han dado sino por quienes son y por quienes se están convirtiendo en Cristo. Están creciendo en fuerza, fe y amor a pesar de las persecuciones que están sufriendo.

Pablo expresa el gozo de cada padre o agricultor o inventor o artista o maestro quien ve el fruto de su trabajo y capacitación siendo admirado y aprobado por otros. Este es el verdadero premio de cristianos maduros: ver a cristianos más jóvenes quienes han discipulado y ayudado a crecer en Cristo. También es lo más doloroso y frustrante. Por supuesto no puedes conocer ni el gozo ni el dolor si nunca has invertido en el crecimiento y desarrollo de otra persona. La manera más segura de crecer en gozo y amor cristiano es invertir en el desarrollo de otro.

El justo juicio de Dios – vs. 5-10

Esta es una señal evidente del justo juicio de Dios, para que seáis considerados dignos del reino de Dios, por el cual en verdad estáis sufriendo.
- II Tesalonicenses 1:5

Ahora Pablo aborda los sufrimientos que los tesalonicenses están experimentando y el juicio justo de Dios en ello. Algunos de sus tribulaciones venían de:

  • La hostilidad de la sociedad pagana en la cual vivían.
  • Los líderes judíos que los hostigaban.
  • Los maestros falsos que se habían infiltrado entre ellos.
  • La tentación constante por Satanás de rendirse y volver al mundo.

Observe que sus pruebas y los desafíos que enfrentaban en su fe no eran muy diferentes a lo que experimentamos hoy en día en nuestra cultura. Pablo habla de "juicio justo."

  • Juicio = separación y decisión
  • Justo = una decisión sin prejuicio o malicia

Pablo les reconforta en su sufrimiento al decirles:

  1. Que su sufrimiento y perseverancia sirven el bien mayor de establecer la iglesia. Hay un costo por establecer el Reino de Dios en la tierra. Empezó con el sufrimiento de Cristo y continúa en cada generación con el sufrimiento de la iglesia al mantenerse fiel y pura. Necesitamos recordar esto cuando sufrimos de alguna manera para poder servir a la iglesia.
  2. Les dice que Dios no solo permite que sufran por la iglesia sino también les ayuda a soportar el sufrimiento. Recuerde que cuando Pablo clamó a Dios por alivio de su aguijón, la respuesta que recibió fue la habilidad de soportarla, no la quitó.
  3. Les dice que Dios castigará después a quienes están causando problemas ahora. Estos y los malvados serán castigados y los creyentes encontrarán alivio y descanso.

Pablo también da detalles en cuanto al castigo de los malvados en esta epístola. En I Tesalonicenses habla de lo que pasará con los santos vivos y los que "duermen" cuando Jesús vuelve. En II Tesalonicenses habla de lo que pasará con los infieles y malvados cuando vuelve Jesús.

Porque después de todo, es justo delante de Dios retribuir con aflicción a los que os afligen,
- II Tesalonicenses 1:6

Él retribuirá aquellos que afligían a los cristianos y les hizo sufrir. Vea Romanos 12:19 "La venganza es mía..."

y daros alivio a vosotros que sois afligidos, y también a nosotros, cuando el Señor Jesús sea revelado desde el cielo con sus poderosos ángeles en llama de fuego,
- II Tesalonicenses 1:7

Cristo vendrá del cielo con ángeles y fuego. Ángeles para anunciar Su venida y Su gloria, fuego para cumplir su juicio contra los malvados.

8dando retribución a los que no conocen a Dios, y a los que no obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesús. 9Estos sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,
- II Tesalonicenses 1:8-9

Quienes no conocen a Dios y aquellos que no obedecen al evangelio son iguales. Sufrirán la destrucción eterna o castigo apartados de Dios. Este es el decreto de Dios y es un castigo justo. Las personas que dicen que Dios es injusto están equivocados. El ser privados de la presencia de Dios será la esencia del castigo y será eterno.

cuando Él venga para ser glorificado en sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído; porque nuestro testimonio ha sido creído por vosotros.
- II Tesalonicenses 1:10

Todo esto sucederá cuando Jesús venga. Los creyentes reflejarán Su gloria (con cuerpos glorificados, resucitados). Los creyentes regocijarán y se maravillarán en Su presencia porque fueron fieles en su creencia. Los demás (incrédulos y malvados) serán exiliados de Su presencia. Todo ocurrirá al mismo tiempo, en un "abrir y cerrar de ojos."

Oración – vs. 11-12

11Con este fin también nosotros oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os considere dignos de vuestro llamamiento y cumpla todo deseo de bondad y la obra de fe, con poder, 12a fin de que el nombre de nuestro Señor Jesús sea glorificado en vosotros, y vosotros en Él, conforme a la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
- II Tesalonicenses 1:11-12

Pablo continúa con su oración constante por ellos. Solo que ahora su petición es muy específica.

  • Que Dios complete la obra que empezó en ellos.
  • Que Dios termine a lo que originalmente los llamó por medio del evangelio.
  • Dios nos llama, por medio del evangelio, a separarnos de este mundo y a empezar a seguir y ser como Su Hijo Jesucristo.

Empezamos este camino de cambio y transformación cuando respondemos al evangelio en fe y expresamos esa fe en arrepentimiento y bautismo (Hechos 2:38). Este evento inicial nos cambia de perdidos a salvos; condenados a justificados; marginado a hijo/a; esclavo del pecado a libre de pecado y muerte.

Otra cosa empieza a pasarnos en este momento también: recibimos el Espíritu Santo que mora en nosotros. Mediante la influencia del Espíritu Santo, la palabra de Dios y la iglesia también empezamos el proceso de crecimiento, desarrollo y madurez llamado la santificación. Pablo se refiere a este fenómeno cuando ora que la "obra", la obra de santificación será completada cuando Jesús vuelva.

Cuando Jesús vuelve quitaremos nuestros cuerpos mortales y nos llenaremos de un cuerpo que podrá existir en el mundo espiritual. Algunas personas tienen dudas en cuanto a la cremación por la resurrección. En la resurrección no recibiremos de vuelta nuestra carne vieja, sin importar la condición en que se encuentre o el lugar en donde esté (la tierra, el mar o una urna.)

Pablo pide que mientras tanto, hasta el retorno de Jesús, este honor mutuo continúe. Los cristianos honran a Dios con su fe y buenas obras hasta que Jesús vuelva. Dios bendice al hombre al ayudarlo madurar y crecer en Cristo hasta que llegue el día en que serán perfectos como Él con su resurrección y glorificación. Esta bendición recíproca debe continuar hasta el retorno de Cristo y el proceso de la santificación se complete. Y el proceso se completará cuando los pecadores sean juzgados una vez por todas y los santos lleguen al cielo para siempre.

Resumen

Pablo empieza su segunda carta a esta iglesia joven con animarlos a perseverar en fidelidad a la palabra, bondad amorosa entre ellos y una esperanza cierta de su galardón. Lo hace al recordarles de una idea principal: un día Dios traerá Su juicio a todo hombre. Quienes se mantienen fieles serán premiados y quienes no o quienes rechacen la verdad serán castigados. Y el premio será maravilloso, vale la pena esperarlo. Y el castigo será terrible, un castigo que vale la pena evitar.

Exhortación

Si miras alrededor, ves injusticia y maldad en este mundo. No hay que ir muy lejos para encontrarse con personas perezosas e hipócritas en la iglesia. Estos pueden ser buenas excusas para enojarse o desilusionarse y dejar a Dios y Su iglesia; pero estas excusas solo funcionan si tienes la vista corta. En una vista larga (que es la vista de Dios) todos los males serán rectificados, todo mentiroso será revelado, todo perezoso e hipócrita expuesto y todos los fieles premiados. Nuestra obra como cristianos no es juzgar, castigar o decidir; estas son las prerrogativas de Dios. Nuestro trabajo es asegurar que nos mantengamos fieles en nuestras vidas y testimonios para poder compartir en el testimonio glorioso de Cristo cuando Él venga. No olvidemos nunca que habrá tanto galardón como castigo.