La lección final de la serie Gracia para principiantes examina los cambios muy reales que la gracia de Dios produce en nuestra vida cotidiana.

Las vidas de las personas son cambiadas o impactadas por muchas cosas tanto buenas como malas. Recuerdo que a los 15 años aquella noche en Montreal cuando mi madre entró a mi habitación para decirme que mi padre estaba muriendo. Había estado bien, lo había visto vivo antes de acostarme esa noche y ahora unas horas después, había muerto en su cama, la víctima de un infarto a los 53 años. Ese evento impactó mi vida y cambió el rumbo de ella por un largo periodo de tiempo.

Quince años después, alrededor de los 30, recuerdo haber mandado un postal a cierta chica que conocía. Habíamos sido amigos, pero no la había visto en un par de años porque se había mudado a Francia y yo me quedé en Canadá. Una navidad decidí mandarle un postal para saludarla. Lo que desconocía es que durante el tiempo que no la había visto o escuchado de ella, esta chica había dejado París y vuelto a Montreal. Ese postal viajó desde Montreal a París y el conserje del edificio donde había vivido esta muchacha lo mandó de vuelta a Canadá a la dirección de ella. Cuando recibió el postal reenviado desde Francia decidió contactarme y después de un año esa chica, Lise, y yo nos casamos. Todavía tenemos ese postal en nuestro álbum. Ese pequeño acto de mandar un saludo a una chica que conocí alguna vez tuvo un tremendo y maravilloso impacto en mi vida.

Cuento estas historias de mi propia vida para enfatizar la idea que hay ciertos eventos o personas que tienen un impacto duradero en nuestras vidas. No es que cada evento o persona impacta, pero algunos que pasan por nuestras vidas nos cambian por siempre. Me gustaría usar esta idea para explicarle como cambia la vida cuando se ve impactada por la gracia de Dios.

La Biblia está llena de todo tipo de información e historias de Dios, Su pueblo escogido, la venida de Jesús y el establecimiento de la Iglesia. Sin embargo, la Biblia se trata del esfuerzo de Dios para impartir su gracia a cada persona mediante Cristo. Es verdad que encontramos descripciones de la creación, lecciones de fe, enseñanzas de Cristo y Sus Apóstoles, pero al juntar toda la información, lo que la Biblia nos da es la increíble historia del amor de Dios para con el hombre y cómo ese amor/gracia cambia o impacta la vida de una persona para el bien.

Obviamente, no tengo ni el tiempo ni la habilidad a detallar cada cambio que la gracia de Dios produce, pero puedo darte tres cambios principales que representan, de alguna manera u otra, la mayoría de las otras. Tres maneras en que la gracia de Dios impacta y cambia nuestras vidas:

1. La gracia produce el deseo de obedecer

La persona mundana celebra y aplauda la desobediencia y rebelión. Simplemente hay que mirar nuestros héroes. Ellos son los que rompen las reglas, hacen excepciones, o inventan sus propias reglas para lograr lo que ellos quieren. Sin embargo, cuando las personas contactan la gracia de Dios, ellos son los quebrantados y humillados.

Jesús describe este sentir cuando dice,

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados.
- Mateo 5:6

Es un hambre, una sed, un constante deseo de conocer y hacer lo correcto. Juan le da en el clavo cuando dice,

Todo el que permanece en Él, no peca. Todo el que peca, ni lo ha visto ni lo ha conocido.
- 1 Juan 3:6

Algunos piensan que Juan está diciendo que los cristianos no pecan, jamás se equivocan y nunca fallan. Sabemos por experiencia que no es verdad. Lo que quiere decir Juan es que quienes han sido impactados por la gracia de Dios no quieren pecar, sus espíritus anhelan la pureza y la justicia. Quienes lo conocen no pueden practicar el pecado. Al contrario, ellos quieren justo el opuesto, quieren dejar de pecar y solamente practicar la obediencia. No hay ley, no hay meditación, no hay ejercicio, filosofía o libro que puede hacer nacer el deseo de obedecer en si.

Este deseo es el resultado de la gracia de Dios y a causa de ella nuestro carácter, nuestras acciones y las direcciones de nuestras vidas cambian por siempre.

2. La gracia nos motiva a trabajar duro

No quiero decir que todo quien trabaja duro ha sido impactado por la gracia. Muchas personas trabajan duro por varias razones. Algunos trabajan mucho para cuidar de sus familias. Algunos trabajan duro para sobresalir o hacerse ricos. Y algunos trabajan fuerte porque les gusta trabajar o porque tienen el sueño de lograr algo.

Pero aquellos quienes han sido impactados por la gracia trabajan duro en un área que estos otros no invierten, y eso es en el crecimiento del reino de Dios en esta tierra, la cual es la iglesia. Pablo describe esta obra de amor que le fue concedido por la gracia de Dios.

9Porque yo soy el más insignificante de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, pues perseguí a la iglesia de Dios. 10Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y Su gracia para conmigo no resultó vana. Antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios en mí.
- 1 Corintios 15:9-10

Un poco después Pablo describe el esfuerzo y el sufrimiento que ha pasado a causa de la gracia de Dios.

23¿Son servidores de Cristo? (Hablo como si hubiera perdido el juicio). Yo más. En muchos más trabajos, en muchas más cárceles, en azotes un sinnúmero de veces, con frecuencia en peligros de muerte. 24Cinco veces he recibido de los judíos treinta y nueve azotes. 25Tres veces he sido golpeado con varas, una vez fui apedreado, tres veces naufragué, y he pasado una noche y un día en lo profundo. 26Con frecuencia en viajes, en peligros de ríos, peligros de salteadores, peligros de mis compatriotas, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; 27en trabajos y fatigas, en muchas noches de desvelo, en hambre y sed, con frecuencia sin comida, en frío y desnudez. 28Además de tales cosas externas, está sobre mí la presión cotidiana de la preocupación por todas las iglesias.
- 2 Corintios 11:23-28

Nótese que en este pasaje Pablo ni siquiera menciona los miles de millas viajados, las lecciones dadas, y los sermones predicados, las cartas escritas y los hombres entrenados, por no hablar de su ministerio a los pobres y enfermos. ¿Qué motivaría a un hombre que era un líder religioso de buena posición y un futuro brillante para abandonarlo todo y ganarse la vida como un obrero común y soportar una vida tan difícil y demandante?

Pablo lo dijo en 1 Corintios 15:10

Pero por la gracia de Dios soy lo que soy,

Sabes, siempre puedo notar la diferencia entre quienes han sido educados en la doctrina de la gracia y quienes realmente han experimentado el poder de la gracia de Dios en sus vidas.

  1. Quienes han sido indoctrinados conocen las tradiciones de la iglesia y usan un vocabulario de términos cristianos, pero no sienten "un fuego ardiente en sus huesos". No se ofrecen, no intentan conocer o ayudar a otros y generalmente no son generosos al dar. Piensan que el cristianismo se trata de ir a la iglesia los domingos. No entienden que el asistir al culto no es servir al Señor; la adoración y el estudio bíblico son momentos en que el Señor nos sirve a nosotros por medio de Su Palabra y Su Espíritu.
  2. Por otro lado, quienes han sido realmente impactados por la gracia de Dios, lo demuestran con su deseo de servir, trabajar, dar y sacrificar. Estos hermanos no dicen mucho, pero lo que hacen y sus contribuciones lo dicen todo, al mundo, a la iglesia y al Señor. Jesús dijo que a quienes se les ha perdonado poco, poco aman y a quienes se les ha perdonado mucho, mucho aman (Lucas 7:47).

A lo mejor esto es lo que separa los hombres de los niños cuando hablamos de trabajar duro en el nombre del Señor. Quizás quienes tienen menos motivación no se han dado cuenta que tipo de pobres pecadores realmente son y piensan que no le deben mucho a Dios, y quienes aguantan el calor del día y la carga de la obra espiritual conocen si mismos un poco mejor.

Quizás sea una cuestión de integridad personal y conciencia de sí mismo. Lo que sí sé es que quienes están dolorosamente conscientes de su verdadera condición ante Dios generalmente son los más productivos, y quienes son cortos de vista espiritualmente generalmente no generan mucha potencia. ¿No dijo el Apóstol Pablo, "soy el primero entre los pecadores"? Quizás esa es la conexión entre la gracia y el deseo de trabajar duro para el Señor.

3. La gracia produce agradecimiento en nosotros

No hemos recibido ningún otro regalo en esta vida más precioso que la gracia de Dios porque la Biblia dice:

  • Es por gracia que Jesús fue mandado a morir por nuestros pecados (Hebreos 2:9)
  • Es por gracia que el mundo llegó a conocer a Cristo (Tito 2:11)
  • Es por gracia que hemos personalmente recibido la verdad (Juan 1:17)
  • Es por gracia que somos salvos (Hechos 15:11)
  • Es por gracia que somos justificados/perdonados del pecado (Romanos 3:24)
  • Es por gracia que recibimos la promesa de Dios (Romanos 4:16)
  • Es por gracia que disfrutamos de paz con Dios (Romanos 5:2)
  • Es por gracia que somos libres de las demandas de la Ley (Romanos 6:14)
  • Es por gracia que tenemos esperanza para el futuro (2 Tesalonicenses 2:16)

¿Estás empezando a entender cuan preciosa es la gracia o favor de Dios?

  • Es por gracia que nos convertimos en quienes somos en Cristo (1 Corintios 15:10)
  • Es por gracia que recibimos dones para servir a otros (Romanos 12:6)
  • Es por gracia que tenemos la valentía para hablar (Romanos 15:15)
  • Es por gracia que podemos:
  • Es por gracia que tenemos cada día lo que necesitamos cuando lo necesitamos (Hebreos 4:16)
  • Finalmente, es por gracia que somos perfeccionados, confirmados, fortalecidos y establecidos para vivir para siempre con Dios en Cristo. (1 Pedro 5:10)

A causa de estas y todas las otras bendiciones que la gracia nos derrama, nuestros corazones rebosan de gratitud. Una vida impactada por gracia encuentra una razón de gratitud en todo lo que ve, escucha y siente. Por esta razón Pablo le dice a Tito:

11Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, 12enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente,
- Tito 2:11-12

A fin de cuentas, el decir gracias no es suficiente, ese sentimiento de gratitud rebosa en adoración gozosa, en una vida de santidad y dedicación y un amor genuino por esta gracia. Al hablar de la gracia de Dios en términos del reino, el escritor de Hebreos da el mejor resumen cuando dice,

Por lo cual, puesto que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia;
- Hebreos 12:28

La característica más notable en las vidas de quienes han sido impactados por la gracia de Dios es un corazón de gratitud y apreciación. A pesar de que si los tiempos son buenos o malos estos hermanos están siempre sensibles a y agradecidos por la gracia de Dios en Cristo Jesús.

En Resumen

Hagamos cuenta de esto. Hazte esta pregunta. ¿La gracia de Dios ha tenido un impacto en mi vida?

Permítame ayudarte a contestar esa pregunta:

1. La gracia ha impactado tu vida si el hacer la voluntad del Señor está continuamente creciendo en tu vida. Dicho de otra manera, quizás no eres perfecto, ¡pero te gustaría serlo! Y eliminar el pecado en tu vida te causa gozo, no nostalgia por lo que ya no puedes hacer.

2. La gracia ha impactado tu vida si más de tus recursos han sido dedicados al Señor este año que el año pasado. Obvio que nos enfermamos o nos ocupamos, pero honestamente, ¿el tiempo, esfuerzo y dinero que estás invirtiendo en el Señor y su iglesia está creciendo o disminuyendo?

Nótese que la vida y el ministerio de Pablo no tenía la intención de ser un monumento o un solo evento. ¡Sino la intención es que sea un ejemplo para seguir! Él dijo que lo imitáramos cómo él imitaba a Cristo. Jesús hizo lo que hizo porque quería darnos la gracia; Pablo hizo lo que hizo porque había recibido gracia. La pregunta es, "¿Qué tenemos para demostrar que la gracia ha entrado en nuestras vidas?"

3. La gracia ha impactado tu vida si la mayoría de tus oraciones y motivación por lo que haces se basa en gratitud. La virtud de la gratitud es el primero en cultivarse para agradar a Dios. Es cierto que podemos ser débiles en muchas áreas, luchando con malos hábitos y acciones pecaminosas, pero si podemos empezar a agradecerle a Dios por su bondad y gracia, todas estas otras cosas pueden ser vencidas. En Romanos 1:12, Pablo dice que un corazón ingrato es el primer pecado que lleva al hombre a la oscuridad y todo otro pecado.