Continuación de la Sección V - Los eventos #107-118 se discuten junto con aplicaciones prácticas.
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En este 10mo capítulo de la vida de Jesús repasaremos los eventos que ocurrieron en la fase final entre la tercera Pascua y Su última semana. Hemos visto que el patrón del movimiento de Jesús es que entra a Jerusalén para las fiestas importantes para enseñar y proclamar Su identidad con milagros y afirmaciones de Su deidad, para entonces retirarse a la seguridad de la región del norte cuando las cosas se tornan demasiadas peligrosas para Él en Jerusalén.

En este capítulo veremos los eventos que ocurrieron mientras Jesús pasaba por la región del norte una última vez antes de entrar a Jerusalén a sufrir Su arresto y crucifixión.

Anteriormente, el liderazgo judío había aprobado oficialmente Su muerte con Caifás el Sumo Sacerdote liderando la campaña en Su contra así que Jesús vuelve al territorio del norte para una última misión de ministerio con Sus Apóstoles.

107. Jesús sana a diez leprosos

Lucas 17:11-19

Lucas especifica que Jesús estaba en la frontera de Samaria en camino a Jerusalén. Diez leprosos le piden a gritos que les tenga misericordia. No se le acercan porque no se les permite. Jesús les dice que vayan a mostrarse al sacerdote (personas sanadas de la lepra tenían que hacer esto para obtener permiso de entrar nuevamente a la sociedad normal). Todos le creyeron y salieron corriendo al oficial que confirmaría su sanación. Solo uno (un samaritano) se devolvió a darle las gracias a Jesús y recibió una bendición extra y más importante, el perdón de sus pecados. Los otros 9 eran como quienes comieron del milagro de los panes y los peces. Sus cuerpos se nutrieron pero sus almas se quedaron sin tocar. El leproso que se devolvió a agradecer y pagar homenaje al Señor mostró que su sanación produjo fe en él y esa fe salvó a su alma.

108. Profecía con respecto al final

Lucas 17:20-37

Los Fariseos creían que la venida del reino de Dios les haría bien. Pensaban que el reino marcaría el inicio de una edad de oro de supremacía judía y que, como los líderes religiosos, se beneficiarían grandemente.

Con esto en mente, le preguntan sobre la venida del reino y Jesús les responde usando lenguaje difícil de discernir (apocalíptico) y un mensaje que no estaban preparados a recibir:

  • El reino ya estaba entre ellos y porque no lo reconocieron iban a sufrir una crisis (el juicio del Hijo del Hombre).
  • La crisis llegaría de repente y sin advertencia.
  • La crisis sería devastadora.

Por supuesto, se está refiriendo al hecho que Él está abriendo el paso al reino de Dios, Él lo encarna pero ellos se niegan a aceptarlo. El resultado de su falta de reconocerlo es que serán juzgados por esto cuando Él trae el juicio sobre ellos. Les advierte que serán destruidos repentinamente y solo pocos se escaparán.

Esta profecía se cumplió cuando llegó el ejército romano y destruyó a Jerusalén en 70 a. de C. y solo pocos (cristianos) alcanzaron a escapar de la ciudad.

109. Parábolas sobre la perseverancia y el orgullo

Lucas 18:1-14

En este último tour de ministerio Jesús enseña con parábolas que tratan de la relación personal que uno tiene con Dios:

  • La parábola de la viuda que molesta al oficial buscando justicia hasta que accede muestra que la perseverancia es una fuerza poderosa aún en manos de los débiles. Lo enseñó para animar al pueblo de perseverar en oración a Dios Todopoderoso aunque ellos eran débiles y pecadores. Sus oraciones perseverantes eran herramientas poderosas al apelar a Dios quien, a diferencia del oficial indiferente, realmente se interesaba por las preocupaciones de Su pueblo.
  • La parábola del publicano y el fariseo muestra a dos hombres en oración. El fariseo se compara al publicano y se justifica por el contraste entre ellos. El publicano se compara con la Ley de Dios y se encuentra culpable e indigno. Jesús muestra que la misericordia de Dios llega a quienes humildemente reconocen sus pecados, y Su juicio llega a quienes intentan justificarse o excusarse.

Estas parábolas eran reproches apenas disimuladas de la clase oficial de líderes religiosos quienes gobernaban sin justicia y misericordia y quienes además eran demasiados orgullosos para pedirle misericordia a Dios por ellos mismos.

110. Los Fariseos preguntan sobre el divorcio

Mateo 19:1-15; Marcos 10:1-16

Jesús sale de la región del norte cerca de Galilea y va hacia el sur. En la región de Perea los Fariseos lo enfrentan queriendo atraparlo sobre el tema del divorcio.

En esos tiempos había dos pensamientos principales sobre la enseñanza de la Ley en cuanto al divorcio en Deuteronomio 24:1-4. El Rabí Shammai decía que lo "reprochable" era algún tipo de comportamiento sexual vergonzoso. El Rabí Hillel decía que lo "reprochable" era cualquier comportamiento que no le agradaba al esposo.

Los Fariseos le preguntaron a Jesús, "¿Puede un hombre divorciarse por cualquier razón?", provocándole a alinearse con un lado o el otro. (N.B. en esos tiempos solo los hombres podían iniciar el divorcio). Si Él concordaba con Shammai, lo acusarían de ser hipócrita porque Él se asociaba con pecadores y había perdonado a la mujer sorprendida en el adulterio. Si concordaba con Hillel, lo acusarían de ser liberal. Si rechazaba a ambos, lo acusarían de violar la Ley ya que la Ley permitía el divorcio.

Jesús responde al enseñarles varias lecciones básicas sobre el matrimonio que habían pasado por alto o simplemente habían malentendido:

1. El matrimonio es creación de Dios, no del hombre. Fue instaurado en Génesis al principio del tiempo y las reglas que lo gobiernan todavía son estas: un hombre con una mujer de por vida (Génesis 2:18-25).

2. La instrucciones en la Ley que permiten el divorcio no cambian el diseño original del matrimonio. Estaban allí porque con la llegada del pecado necesitarían orientación en cuanto qué hacer cuando el pecado destruía un matrimonio (divorcio legal, no tomar nuevamente a la esposa original, la protección de los hijos, etc.). Por la dureza de su corazón, los hombres se separaban de sus esposas y ellas quedaban sin ningún recurso legal. Por el divorcio ella no podía volver a casarse que era su único recurso para sostenerse en esa cultura. Desafortunadamente, muchas mujeres se prostituyeron o cohabitaban sin casarse para poder sobrevivir. Ambas situaciones eran reprensibles en esa sociedad. Al requerir un certificado de divorcio la mujer quedaba libre legalmente de casarse de nuevo con un estatus apropiado (Deuteronomio 24:1-2).

3. Lo que rompe el vínculo del matrimonio es la violación de lo que justamente lo mantiene--el sexo. Cuando hay fornicación (pecado sexual que incluye el adulterio, la homosexualidad, y otras formas de impureza sexual), se rompe el vínculo matrimonial. Se permite el divorcio legal en estos casos sin culpar al cónyuge inocente. Jesús no dijo que no podías romper el vínculo matrimonial sino que no deberías.

4. Quienes se divorciaban de sus parejas por razones aparte de pecados sexuales se encontraban culpables de varios pecados en esos días:

  • Se divorciaban ilegalmente (hiciendo lo que Dios les dijo que no hicieran).
  • Cometían adulterio al romper sus votos matrimoniales. La palabra adulterio no solo se refiere a un pecado sexual, también significa romper un voto o practicar la idolatría (Jeremías 3:9; Ezequiel 23:37: Mateo 19:9; Santiago 4:4). Observa que Jesús no dice, "excepto por la fornicación y se casa con otro comete fornicación" (lo cual se refiere específicamente a pecado sexual); dice, "comete adulterio."
  • Causaron que sus parejas inocentes se estigmatizaran como adúlteros a los ojos de la sociedad (porque todos asumirían que esta era la razón por el divorcio). O hasta les causaba pecar sexualmente (la prostitución).
  • Causaron hasta la estigmatización de las futuras parejas como adúlteros por la misma razón.

Los Fariseos eran famosos por sus muchos divorcios y Jesús no les permite justificarse al afirmar que sus divorcios fueron "legales". Les muestra que la Ley que gobierna el matrimonio se encuentra en Génesis y demuestra el grado de daño que hacían cuando se divorciaban. Hay más enseñanza sobre el matrimonio y el divorcio en I Corintios que no veremos aquí.

Es después de este enfrentamiento que Jesús se detiene a bendecir a los niños que le traen y advierte a los Apóstoles y a todos que no impidan que los niños se le acerquen para recibir bendiciones.

La inocencia y una fe confiada era importante tanto para tener éxito en el matrimonio como para entrar al reino.

111. El joven rico

Mateo 19:16-30; Marcos 10:17-31; Lucas 18:18-30

El joven rico representa lo mejor de la nación judía. Era joven, rico, conocedor de la Ley y piadoso en que intentaba obedecerla. Sin embargo, el resultado de esto simplemente lo llevó a darse cuenta de que algo faltaba. Él quería la vida eterna y confesó que aún con sus intentos, no la había alcanzado todavía. Jesús le dice que para alcanzar la vida "eterna", tendrá que dejar su vida "temporaria" (dinero y posición) y seguirlo a Él. Fue en este encuentro con el Señor que el joven se enteró de que su gran amor a la riqueza obstruía su entrada a la vida eterna. Jesús toma la oportunidad de advertir del peligro de la riqueza y como la búsqueda de ella puede cegar e impedir que una persona vea cómo entrar al reino espiritual.

A esta altura Pedro se queja de que los Apóstoles han dejado sus riquezas para seguir a Jesús y el Señor le asegura que su premio valdrá mucho más de lo que han dejado por Él. En el reino, los primeros (los ricos y poderosos) son los últimos, y los últimos (los humildes y débiles) son los primeros.

112. Parábola de los labradores en la viña

Mateo 20:1-16

De acuerdo con Su advertencia sobre riqueza y servicio, Jesús también enseña sobre la actitud al decirles la parábola de los labradores contratados en momentos diferentes del día para el mismo pago.

En esta parábola muestra que lo que recibimos del Señor siempre es justo, generoso y no basado en lo que merecemos por el trabajo que hacemos sino sobre Su bondad.

Esta es una de tres ocasiones donde Jesús usa la frase: los últimos serán primeros, y los primeros, últimos. Los otros pasajes: la respuesta a Pedro y los Apóstoles sobre su galardón por seguirlo (Mateo 19:30), en respuesta a una pregunta sobre quién será salvo (Lucas 13:30).

113. Jesús predice Su muerte/resurrección una tercera vez

Mateo 20:17-19; Marcos 10:32-34; Lucas 18:31-34

Una vez más Jesús predice Su muerte y resurrección, pero esta vez da más detalles sobre la manera en que sufrirá y morirá juntamente con una indicación clara sobre Su resurrección tres días más tarde.

Lucas cuenta que aún a esta fecha los Apóstoles todavía no entendían a qué se refería.

114. La petición de Santiago y Juan

Mateo 20:20-28; Marcos 10:35-45

Presintiendo que se acercaba un evento importante (la llegada de un reino terrenal con los Apóstoles en posición de liderazgo), Santiago y Juan intentan posicionarse bien en el nuevo orden. Esto sería el sentarse a la derecha y a la izquierda del trono. Esto molesta a los otros quienes resienten su intento de apropiarse del poder.

Jesús responde que no han sufrido ni sufrirán de una manera para merecer esto (Él sí lo hará), aunque sí sufrirán por el reino y se les concederá su petición (al sentarse con la iglesia a la mano derecha de Dios en Cristo), que la alta posición que ellos buscan se obtiene mediante el servicio y la humildad en el reino y no por tratar de sacar ventaja.

115. Jesús sana a dos ciegos

Mateo 20:29-34; Marcos 10:46-52; Lucas 18:35-19:1

Al ver estos tres relatos, vemos que uno de los dos hombres ciegos se llamaba Bartimeo, y que era el que le llamó la atención de Jesús al proclamar que Él era el Mesías (Hijo de David). Se les dijo a ambos que no molestaran a Jesús, pero el Señor respondió a sus llamados y les sanó de su ceguedad.

El nombre de uno de los ciegos, Bartimeo, sugiere que llegó a ser un conocido miembro de la iglesia en Jerusalén.

116. Jesús visita la casa de Zaqueo

Lucas 19:2-10

El milagro de la sanación de los ciegos ocurre al entrar Jesús a Jericó (al noreste de Jerusalén). Después de este milagro las multitudes le seguían por la ciudad. Una persona en esa muchedumbre era el recaudador principal de impuestos para aquel lugar. Se llamaba Zaqueo. Era bajo de estatura y trepó un árbol para ver pasar a Jesús. Jesús lo vio y le dijo que cenaría con él. Es probable que Zaqueo era el hombre más odiado de la ciudad y el menos digno de recibir a Jesús, pero cuando se presentó la oportunidad felizmente aceptó la visita de Jesús a su casa.

Mientras comían, Zaqueo siente una gratitud incontenible que lo lleva a arrepentirse públicamente de sus pecados y se compromete a hacer el bien y Jesús le perdona y lo bendice inmediatamente.

117. La parábola de la minas (salario)

Lucas 19:11-28

Durante esta misma cena surge de nuevo la pregunta sobre la llegada del reino. Los judíos continuamente le hacen esta pregunta porque anhelan la llegada de su versión del reino ya que se sentían preparados para él y pensaban que beneficiarían de ello.

Jesús responde con la parábola de la minas/salario (una cantidad de dinero, aproximadamente equivalente a $25 USD). La parábola es similar a la que se encuentra en Mateo sobre los talentos pero es distinto y se cuenta a un público diferente.

En la historia los sujetos rebeldes se niegan a someterse al noble cuando él se ausenta. Cuando regresa, los castiga. Mientras está fuera deja a sus 10 esclavos con dinero para invertir y, como en la parábola de los talentos, quienes tienen éxito se premian y quienes fueron perezosos o miedosos perdieron lo poco que tenían en primer lugar.

El punto para los judíos era que habían sido tanto rebeldes como infructíferos y estaban a punto de ser castigados al perder lo que tenían.

118. María unge a Jesús con perfume

Mateo 26:6-13; Marcos 14:3-9; Juan 11:55-12:11

Jesús sale de Jericó y se acerca a Jerusalén al llegar a Betania para una cena en Su honor en la casa de Simón el leproso (probablemente el que fue sanado por Jesús). Simón se relaciona con Lázaro, María y Marta de alguna manera (quizá por el padre) puesto que estaban en su casa también y las mujeres servían la comida. Había multitudes alrededor de la casa queriendo ver a Lázaro a quien Jesús había resucitado de la muerte. Era una última cena compartida con amigos y seguidores, y mientras comían María usa perfume costoso para ungir la cabeza de Jesús para honrarlo.

Cuando los otros se quejan (Judas) sobre el costo y el desperdicio, Jesús les dice que es una preparación para Su muerte y María siempre será recordada por este acto.

Mientras tanto, se forman nubes oscuras alrededor del Señor ya que los sacerdotes principales estaban conspirando a tomarlo por la fuerza a Él y a Lázaro (de acuerdo con Juan 12:9-10) y matarlos porque demasiadas personas estaban empezando a seguir a Jesús.

En el próximo capítulo, empezaremos a ver los eventos que ocurrieron durante la última semana de Jesús antes de Su muerte.

Lecciones

1. Dios trata con el hombre en base de necesidad, no mérito

Observe que Jesús continuamente reprochaba a los judíos porque se presentaban ante Dios con su cultura, sus logros, y auto justificaciones. Sin embargo, quienes recibieron al Señor y fueron bendecidos por Él eran quienes estaban conscientes de su debilidad y se acercaron a Dios con la necesidad de recibir justificación, perdón y misericordia: y fueron satisfechos.

2. No desperdicies la oportunidad de estar con Jesús

Los hombres ciegos, Zaqueo, Simón el Leproso - todos aprovecharon el momento de estar con el Señor, aún las multitudes. Deberíamos contarlo como privilegio, no un problema aquellos tiempos que podemos estar con el Señor en el culto o el estudio bíblico, oración, servicio, etc. No desaproveches la oportunidad cuando se te presenta. Quienes pasan tiempo con Él ahora estarán con Él después.

LECTURA PARA EL CAPITULO 11

  1. Mateo 21:1-11; 17; Marcos 11:1-11; Lucas 19:29-44; Juan 12:12-19
  2. Mateo 21:12-19; Marcos 11:12-19; Lucas 19:45-46
  3. Mateo 21:21-22; Marcos 11:20-26
  4. Mateo 21:23-22:14; Marcos 11:27-12:12
  5. Mateo 22:15-23:39; Marcos 12:13-40; Lucas 20:20-47
  6. Marcos 12:41-44; Lucas 21:1-4
  7. Juan 12:20-36
  8. Mateo 24:1-42; Marcos 13:1-37; Lucas 21:5-36
  9. Mateo 24:43-25:46
  10. Mateo 26:1-5; 14-16; Marcos 14:1-2; 10-11; Lucas 22:1-6; Juan 12:36-50

Preguntas de discusión

  1. Resuma las siguientes acciones de Jesús:
  2. ¿Cómo puedes usar esta lección para crecer espiritualmente y ayudar a otros a tener una relación con Jesús?