Sección III - Eventos #23-32 (Ministerio Público de Jesús desde la 1ra Pascua hasta la 2da Pascua) se discuten junto con aplicaciones prácticas.
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Hasta ahora hemos tocado 22 de los aproximadamente 154 eventos de la vida de Jesús en orden cronológico. En el último capítulo revisamos lo que Jesús hizo en los comienzos de Su ministerio en la región de Galilea en el norte donde se crio. En este capítulo empezamos con la apariencia de Jesús en Jerusalén y vemos como Su ministerio comienza a crecer con fuerza.

23. Jesús purifica el templo

Juan 2:13-25

La primera mirada que tenemos de Jesús como un niño joven es cuando está en el templo conversando de la Ley con los escribas y Fariseos. Se preocupaba por "la casa de Mi Padre" en ese momento, pero como era niño se mantuvo en sumisión a sus padres, ancianos y líderes.

Sin embargo, como hombre, aún tiene celo de la casa del Padre pero ahora puesto que ha empezado Su ministerio público, lo expresa de una manera mucho más dinámico.

Existe un debate con respecto a si había una o dos "purificaciones" del templo. Juan posiciona este incidente al principio del ministerio de Jesús, y Mateo, Marcos y Lucas lo sitúan al momento en que Jesús entra triunfante a Jerusalén y va directamente al templo para hacer esto. Hay buenos argumentos para cada punto de vista - mi posición es que si Juan lo ubica al principio y Mateo, Marcos y Lucas lo ponen al final; había dos incidentes similares. Esto sería como los dos incidentes del milagro de Jesús al multiplicar panes y peces. Si pudo hacer este milagro dos veces, ¿por qué no tener dos purificaciones? Había más de un milagro, más de un sermón; fácilmente pudo haber más de una purificación. Sin embargo, en ambas instancias las razones por las cuales Jesús purificó el templo son similares:

1. Violación de la Ley

Los judíos estaban vendiendo animales y cambiando dineros en el patio de los gentiles. Esto profanaba el lugar donde los gentiles venían a adorar. El templo tenía una serie de patios donde las personas oraban, ofrecían sacrificios y recibían enseñanzas. Los patios interiores se reservaban para los sacerdotes, de allí extendiéndose hacia afuera estaba el patio de los hombres judíos, separado de este había otro para las mujeres judías y finalmente, el patio más afuera era donde los gentiles que se habían convertido al judaísmo o que simpatizaban con la religión judía podían estar. Los que cambiaban dineros y los pastores se instalaban allí para servir a los que venían con sus animales para adorar, así arruinando la adoración y el lugar de asamblea de ellos. Esto era una discriminación y desobediencia descarada.

Jesús llama la atención al hacer un látigo de cuerdas y sacar los cambiadores, los pastores y animales del área del templo. Esto se hace para mostrar que el templo debía ser puro y santo en cada sección de él.

2. También hace esto para establecer la idea de que el templo por más magnífico que era, algún día sería destruída y un nuevo templo, Su cuerpo (la iglesia), sería establecido.

El Mesías llega a Su casa y encuentra que no está preparada por Su llegada inesperada.

Este es el "tipo" para todas las parábolas que hablan del juicio venidero. También es una profecía para los judíos (su juicio está a la mano), y también para cristianos hoy día (Jesús puede regresar en cualquier momento). El tema para nosotros es el mismo que era para ellos, "¿Estaremos listos cuando llega Jesús?"

Durante este momento explosivo Él también enseña y obra milagros y empieza a elegir Sus primeros discípulos del área de Jerusalén.

24. Una visita de Nicodemo

Juan 3:1-21

Es natural que Su llegada tan tumultuosa al templo, Sus señales y Sus enseñanzas llaman la atención no solo de las multitudes, pero también de los líderes religiosos. En el templo algunos de los líderes estaban cuestionando Su derecho de hacer lo que hizo y se preguntaban lo que quería decir con que Su "templo" sería resucitado en tres días si fuese destruido. Lo veían como un alborotador y querían silenciarlo.

Sin embargo, algunos como Nicodemo, se acercaban a Él en secreto para aprender más. Nicodemo sabía que Él era especial, pero era lento en llegar a la fe. Jesús le mostró que aún él, un maestro y erudito, requería el "nacimiento nuevo" para entrar al reino. El bautismo de Juan era para todos. Nicodemo no entendió a la primera. Sin embargo, más adelante lo vemos defendiendo al Señor cuando los líderes judíos lo acusaban injustamente. Finalmente, en la muerte de Jesús, él provee los inciensos costosos para poder enterrarlo como correspondía. Nicodemo era un discípulo lento y cuidadoso pero eventualmente se convenció.

25. Jesús vuelve a Judea en el norte

Juan 3:22-23

Después de esta apariencia dinámica, Jesús viaja de vuelta por el territorio samaritano en la parte norte de Judea para trabajar con Juan quien estaba allí predicando y bautizando.

Por un período corto sus obras coexistían. Nótese en el mapa (en el primer capítulo de este libro) que obraron en el Río Jordán en la región de Aenon.

Jesús mismo no bautizaba sino Sus discípulos mientras Él predicaba. Por un tiempo sus mensajes (Juan y Jesús) eran iguales, "Arrepiéntanse y bautícense porque el reino del cielo está cerca.)

26. El segundo testimonio de Juan

Juan 3:24-36

En el principio, Juan señala a Cristo como es revelado por el Padre y el Espíritu Santo. Mientras estaba cerca de Jerusalén anima a sus discípulos de seguir a Jesús.

Ahora que ambos están trabajando en el norte de Judea, lado a lado, los discípulos de Juan observan que Jesús está bautizando a más personas que Juan. Le preguntan sobre esto. Juan les responde con reconocer que el propósito de su ministerio era preparar el camino para el ministerio de Jesús y que es justo que el ministerio de Jesús crezca mientras el suyo disminuye. Juan sabía y regocijaba al ver la llegada de Jesús y verlo cumplir con Su propósito. Juan felizmente aceptó un rol menor. En este momento estaba confiado en que había cumplido su misión - aunque más adelante dudaría de esto.

27. El encarcelamiento de Juan

Lucas 3:19-20

Juan el Bautista predicaba del juicio venidero. El tema de sus prédicas era "arrepiéntete" y muchos de sus sermones tenían que ver con el pecado y la desobediencia de la gente. Él no abordaba temas de iglesia o amor hacia los hermanos u otros temas, él predicaba un solo tema.

Sus prédicas molestaban a todos. Se dirigía al hombre común, los soldados romanos, las prostitutas, los hombres de negocios, y hasta los líderes religiosos y sus pecados. Se metió en problemas cuando se interpuso en los asuntos del rey. Herodes había cometido adulterio con la esposa de su hermano, había divorciado a su propia esposa para tener a su cuñada (ella era su sobrina). Juan declaró públicamente que esto iba en contra de la Ley y que Herodes necesitaba arrepentirse. Esto le causó vergüenza a Herodes y su esposa Herodías. La acusación constante de Juan minimizaría su posición con el pueblo (la cual no era muy buena de un principio). Para silenciarlo e impedir que siguiera influenciando la gente en su contra, Herodes lo pone en la cárcel.

28. La pregunta que le hace Juan a Jesús

Mateo 11:2-19; Lucas 7:18-35

Juan el Bautista creía que el Mesías a quien le estaba preparando el camino vendría y empezaría un gran período de juicio y prosperidad para los judíos. Pueda que su "mirada" del reino era similar a la de sus contemporáneos de la época.

Como profeta, y como la mayoría de los profetas, conocía el orden y la naturaleza general de las cosas que profesaba del futuro, pero no necesariamente el periodo de tiempo en que se llevaría a cabo.

  • Primero llega él a prepara el camino.
  • Entonces llega el Mesías con el espíritu y poder.
  • Entonces llega un juicio del pueblo.
  • Después llega un período de bendición (reino).

Lo que no sabía es cuanto tiempo habría entre cada suceso y la naturaleza exacta de cada uno de estos eventos. Él ve y reconoce el Mesías de acuerdo con las señales que Dios le había dado para confirmar su predicación. Entonces fue testigo del crecimiento de Su ministerio y el número de personas que empiezan a seguirlo.

Pero ahora lo arrestan y lo meten a la cárcel - no llega ningún juicio al rey malvado. De hecho, nada cambia en el panorama general.

Cuando no llega inmediatamente el juicio ni un gran y nuevo orden, Juan empieza a dudar. El tenía la secuencia correcta pero no el tiempo. Justo como los tesalónicos quienes asumían que Jesús regresaría durante sus vidas y se desilusionaron cuando vieron que no pasó.

En este momento Juan manda a sus discípulos a cuestionar a Jesús. Piensa que quizá está equivocado y que Jesús no es el indicado ya que lo que pensaba que ocurriría no pasó. Hay muchas personas que piensan así, sus vidas no resultan como piensan debería y empiezan a cuestionar y dudar de Dios.

Juan manda a sus discípulos a preguntarle a Jesús, "¿Eres el Mesías o debemos buscar a otro?" Jesús responde que Él está haciendo las cosas que la Escritura indica que haría el Mesías: enseñar, sanar, resucitar a los muertos. Estas eran las señales dadas para que brotara fe en quienes esperaban la llegada del Mesías, y Juan debe confiar en estas (no en sus ideas de cómo deberían ser las cosas).

Entonces Jesús regaña a quienes rechazaron a Juan por su apariencia y lo que le pasó.

29. La muerte de Juan

Mateo 14:1-12; Marcos 6:14-29; Lucas 9:7-9

Tres de los cuatro autores comentan la muerte de Juan a la mano de Herodes. Herodes tuvo una relación interesante con Juan:

  • Como medio judío, conocía la religión judía y reconocía a Juan como un predicador poderoso y un hombre justo.
  • Fue atraído a él naturalmente.
  • Mantuvo a Juan en la cárcel por un tiempo y lo llamaba para escucharle predicar en privado.

Él también era un hombre mundano y un político astuto y líder sin caridad así que tenía emociones bien encontradas al pensar qué hacer con Juan.

Su esposa sentía este conflicto interno y en fin lo engañó a ejecutar a Juan para salvar las apariencias. Cuando Jesús escucha de la muerte de Juan, deja el área de Judea donde estaba trabajando y vuelve a casa en Galilea, un lugar más seguro y amable por un tiempo.

30. La mujer samaritana

Juan 4:4-42

Sabemos que Jesús estaba en el territorio de Samaria, bautizando junto a Juan. A Juan lo llevan y lo matan.

Es durante este período, en camino a casa, que se encuentra con una mujer samaritana en un pozo y habla con ella. No es solamente una samaritana despreciada por los judíos, sino también es una mujer divorciada muchas veces quien ahora convive con su novio por lo que es despreciada por los samaritanos también.

Jesús le revela Su verdadera persona al saber de su pasado y al mostrarle bondad a pesar de ello. Su aceptación de ella y Sus respuestas a las preguntas que la convencen, y ella, la rechazada, tiene entonces la valentía de ir a sus vecinos y amigos y contarles de Jesús. Nos enteramos de que a causa de este encuentro se queda algunos días más en esa área (retrasando su retorno) para enseñar y predicarles a estas personas.

31. El ministerio público en Galilea

Mateo 4:17; Marcos 1:14-15; Lucas 4:14-15; Juan 4:43-45

Después de que termina en Samaria, los autores nos dicen que vuelve a Su pueblo y oficialmente empieza Su ministerio allí. Antes, con el llamamiento de los discípulos y el milagro de Caná, solo era activo privadamente entre familia y amigos.

Una vez Juan ha muerto, Jesús vuelve a casa y empieza a predicar y enseñar allí no solo del reino, pero también de Su rol en traer dicho reino.

Al principio estaban felices de escucharlo porque muchos le habían visto purificar el templo en Jerusalén y entonces querían escucharle predicar en su pueblo (Juan 4:43-45).

32. Otro milagro en Caná

Juan 4:46-54

Jesús vuelve, probablemente a visitar el amigo o pariente que se había casado. Mientras está allí un oficial real (¿de la casa de Herodes?) se le acerca y le pide sanar su hijo quien yace al otro lado del lago en su casa en Capernaúm. Jesús le manda a casa diciéndole que su hijo está sano y en camino a casa el hombre se entera de que el niño se sanó en el momento preciso que Jesús le indicó que volviera.

Este es el único milagro registrado durante este período de Su ministerio en Galilea. Es interesante notar que es la primera instancia donde los autores asocian fe en Jesús con sanaciones milagrosas. El hombre y su casa entera llegan a ser discípulos después de este incidente.

Llegamos al final de esta sección, después de este milagro y enseñar en esta área Jesús volverá a Jerusalén para la segunda Pascua de Su ministerio. Los eventos en este capítulo sucedieron en un período de aproximadamente un año.

Lecciones

1. Jesús no era débil

Muchas imágenes muestran a Jesús como débil, todo amor y cariño, perdón y bondad. Él es todas estas cosas, pero Su apariencia en el templo demostró que también es un Señor celoso quien odia el pecado, odia la falta de santidad, odia lo mundano, odia la hipocresía.

No debemos olvidar que cuando Jesús vuelve, no volverá como el salvador sufriente, sino como Señor de Señores quien viene a juzgar y castigar a los infieles y malvados, y premiará a quienes le han sido fiel.

2. Cristianos tienen que estar dispuestos a pagar el precio.

Juan vivió como un ermitaño, predicó un mensaje poco popular; su trabajo era preparar el camino para la gloria de otro, no de sí mismo; él murió como mártir por su fe. Todos pagamos un precio para seguir a Cristo (es diferente para cada persona), sin embargo, cuando entramos en las aguas del bautismo para enterrar a nuestro viejo hombre de pecado y morimos con Cristo - debemos reconocer que hemos cedido el derecho a ser dueños de o controlar nuestra vida física. Dios nos permite tenerla por un tiempo, o puede requerir que lo entregamos por Cristo en un día.

Cuando te haces cristiano vas a dar tu vida a Dios:

  • Un día a la vez en servicio, adoración, caridad, sufrimiento, o
  • De una si requiere tu vida como mártir.

De todas maneras, le pertenece a Él y nos la pedirá de alguna forma.

Ya sea un día a la vez o de una, seamos como Juan: felices de que debemos disminuir para que Cristo aumente.

LECTURA PARA EL CAPITULO 5

  1. Juan 5:1-47
  2. Lucas 14:14-30
  3. Mateo 4:13-17; Marcos 1:21-28; Lucas 4:31-37
  4. Mateo 8:14-17; Marcos 1:29-34; Lucas 4:38-41
  5. Mateo 4:18-22; Marcos 1:16-20; Lucas 5:1-11
  6. Mateo 4:23-25; Marcos 1:35-39; Lucas 4:42-44
  7. Mateo 8:1-4; Marcos 1:40-45; Lucas 5:12-16
  8. Mateo 9:2-8; Marcos 2:1-12; Lucas 5:17-26
  9. Mateo 9:9-13; Marcos 2:13-17; Lucas 5:27-32
  10. Mateo 9:14-17; Marcos 2:18-22; Lucas 5:33-39
  11. Mateo 12:1-8; Marcos 2:23-28; Lucas 6:1-5
  12. Mateo 12:9-14; Marcos 3:1-6; Lucas 6:6-11
  13. Mateo 12:15-21; Marcos 3:7-12
  14. Mateo 10:1-42; Marcos 3:13-19; Lucas 6:12-19

Preguntas de discusión

  1. ¿Por qué tomó Jesús la acción de limpiar el templo? ¿Qué podemos aprender hoy?
  2. ¿Quién era Nicodemo y qué fue significativo de su visita a Jesús? ¿Qué podemos aprender hoy?
  3. ¿Cómo se complementaron el mensaje de Juan y el mensaje de Jesús?
  4. ¿Qué fue significativo en la respuesta de Juan a las preocupaciones de su discípulo de que Jesús estaba bautizando a más personas que Juan? ¿Qué podemos aprender de la respuesta de John?
  5. ¿Qué podemos aprender del encarcelamiento de John?
  6. ¿Qué llevaría a Juan a tener dudas sobre la realidad de Jesús como el Mesías y qué podemos aprender de esto?
  7. Resuma la interacción que Jesús tuvo con la mujer samaritana de Juan 4:4-42 y responda las siguientes preguntas:
    • ¿Por qué los judíos evitaron a los samaritanos?
    • ¿Cómo veía Jesús al pueblo samaritano?
    • ¿Qué fue significativo en la respuesta de Jesús a la mujer acerca de su esposo?
    • ¿Qué podemos aprender de esta mujer y su interacción con Jesús?
  8. ¿Cuáles son las similitudes entre las preguntas de Juan sobre Jesús, el malentendido de Nicodemo y las preguntas de la mujer samaritana? ¿Cómo se aplica esto a nosotros?
  9. ¿Qué fue significativo acerca del milagro en Caná de Juan 4:46-54? ¿Qué lección podemos aprender de él?
  10. ¿Cómo puedes usar esta lección para crecer espiritualmente y ayudar a otros a tener una relación con Jesús?