Mike examina los salmos que destacan el valor y el poder de la Palabra de Dios.
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La mayor parte de los salmos puede ser clasificada dentro de nueve distintas categorías. Hasta ahora hemos visto:

  1. Salmos de sabiduría, que buscan definir el carácter, la vida o la acción de una persona buena en determinadas situaciones.
  2. Salmos de la naturaleza, que comentan acerca de la grandeza de Dios, como queda revelada por el mismo acto de la creación y la actividad continua de Dios dentro de ella.

En este capítulo veremos los Salmos de la Palabra, aquellos que alaban a Dios por Su revelación especial, dirigida hacia nosotros a través de Su palabra.

Además del uso del paralelismo, los autores también insertaron múltiples sinónimos para el término Palabra de Dios, como un recurso que denota reverencia al escribir sobre este tema.

Salmos 19:7-14

7La ley del Señor es perfecta, que restaura el alma;
el testimonio del Señor es seguro, que hace sabio al sencillo.
8Los preceptos del Señor son rectos, que alegran el corazón;
el mandamiento del Señor es puro, que alumbra los ojos.
9El temor del Señor es limpio, que permanece para siempre;
los juicios del Señor son verdaderos, todos ellos justos;
10deseables más que el oro; sí, más que mucho oro fino,
más dulces que la miel y que el destilar del panal.
11Además, tu siervo es amonestado por ellos;
en guardarlos hay gran recompensa.
12¿Quién puede discernir sus propios errores?
Absuélveme de los que me son ocultos.
13Guarda también a tu siervo de pecados de soberbia;
que no se enseñoreen de mí.
Entonces seré íntegro,
y seré absuelto de gran transgresión.
14Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
oh Señor, roca mía y redentor mío.

Anteriormente, vimos cómo David combinó dos tipos de salmos (de la Naturaleza y de la Palabra) en un solo poema. En los versículos 1-6 del Salmo 19, alaba a Dios por su sabiduría, al crear un mundo que da testimonio de Su poder y grandeza; para luego poner todo esto en manos del hombre, el más débil de Su creación.

La creación de los cielos revela Su grandeza y, por comparación, la creación del hombre -hecho a Su imagen- revela Su carácter. Que la inmensidad del cielo y de la tierra sean subyugados a los seres humanos muestra también que Su sabiduría no se parece en nada a la nuestra.

En los versículos 7-14 continúa alabando a Dios por la forma en que Él se revela y Se glorifica pero, esta vez, pone de manifiesto cómo lo hace a través de la dádiva de Su Palabra. Esta sección del salmo se divide en dos partes:

  1. La descripción, valor y propósito de la palabra de Dios (versículos 7-11).
  2. Una oración de petición (versículos 12-14).

Descripción, Valor, Propósito - Versículos 7-11

A. Descripción - Versículos 7-9

El autor usa seis sinónimos para describir la Palabra de Dios.

  1. La Ley: Mandamientos y ritos dados por Moisés en el Pentateuco/Torá.
  2. El Testimonio: Las cosas que la Palabra ha expresado (i. e. Dios, la salvación, las relaciones, la creación, etc).
  3. Los Preceptos: Normas o directrices.
  4. Los Mandamientos: Principios generales aplicables a todos y que, si se violan, afectan a todos ("No robarás").
  5. El Temor: es lo que produce la palabra de Dios, que viene a ser lo mismo que la propia Palabra (un recurso literario conocido como metonimia - es decir, la palabra "corona" en referencia al rey mismo). Temor sugiere también la idea de asombro, reverencia y religiosidad producidos por la Palabra.
  6. Los Juicios (ordenanzas): El resultado de Su palabra, las conclusiones que Su palabra enseña.

B. Valor - Versículos 7-10

El autor describe el valor y el carácter de la palabra de Dios; y su preciosidad para quien la acepta.

  1. Perfecta: Significa que está completa, que no le falta nada y es exactamente lo que Dios quiso que fuera.
  2. Segura: Confiable, logrando lo que Dios quiere.
  3. Recta: Viene de las palabras hebreas "recto" o "bien." La Palabra es agradable por su rectitud o solidez.
  4. Pura: Sin impureza, sin mezcla de falsedad y verdad. Es limpia y transparente.
  5. Limpia: Sin fealdad, contaminación o deterioro.
  6. Verdadera: El epítome de la verdad. Algo probado, recto.
  7. Justa: Sin pecado, totalmente aceptable.
  8. Preciosa: más valiosa que cualquier cosa material (por ejemplo, el oro, que era el producto más valioso en ese momento).
  9. Agradable: Más deliciosa que cualquier cosa consumida (por ejemplo, la miel). Se queda contigo, te cambia para bien.

C. Propósito - Versículos 7-11

Lista los beneficios prácticos derivados de conocer y obedecer la palabra de Dios:

  1. Restaura el alma: La Palabra logra lo que se propone hacer, convirtiendo el alma. La persona que la conoce y obedece, cambia.
  2. Hace al sencillo, sabio: La Palabra es confiable, hasta los ingenuos y sencillos pueden tener la confianza de que les dará sabiduría y perspicacia.
  3. Alegra el corazón: la Palabra tiene la capacidad de animar y dar coraje, porque ofrece seguridad y tranquilidad.
  4. Ilumina los ojos del hombre: La mente pecaminosa del hombre se purifica y, de este modo, logra comprensión a través de la Palabra pura.
  5. Proporciona seguridad: no solo la Palabra, sino lo que aprendemos de ella tiene permanencia. Todo lo que alcancemos saber y asegura la Biblia, será por siempre.
  6. Proporciona protección: La Palabra provee de protección frente a la muerte espiritual y peligros físicos, advirtiéndonos de la destructividad y repercusión de determinadas acciones y actitudes.
  7. Proporciona ánimo: La Palabra advierte, asegura y describe las recompensas que les espera a los que creen en ella y la obedecen.

El autor proclama la grandeza de Dios usando sinónimos varios para describir Su palabra. Detalla, además, el valor y las características de la Palabra, así como lo que proporciona, en vida, a los que creen y la obedecen.

Oración de Petición - Versículos 12-14

En los dos versos finales, el autor pide a Dios que le ayude a dar respuesta adecuada a la Palabra. En esta sección se pregunta tres cosas:

En el versículo 12, pide a Dios que le perdone o libere de lo oculto. Al principio reconoce que, por ser humano, no siempre es capaz de saber cómo está pecando y yendo contra la palabra de Dios (sólo el creyente cristiano de hoy puede orar así, porque está bajo el estado de gracia y, como tal, no está sujeto a la condena de la Ley, que acusa a una persona de desobedecer toda la Ley por la infracción de un solo precepto - Santiago 2:10).

En el versículo 13, David pide a Dios que le impida cometer pecados presuntuosos. Son aquellos que se cometen a sabiendas, por rebeldía, egoísmo, pasión o debilidad, no por ignorancia. El Señor no nos frena, pero a través de Su palabra, nuestra conciencia, el Espíritu Santo y la iglesia nos alerta del peligro. David también apela al Señor para que le ayude a no volverse esclavo del deseo o de la debilidad y pecar de este modo abiertamente contra Él. Conocía su peligrosidad y la necesidad de estar libre de cualquier esclavitud respecto de este tipo de pecados (véase el paralelismo sinónimo en versículo 13, punto 1-2/3-4.)

En el versículo 14 ora para que Dios acepte el salmo que Le escribe y ofrenda. Comienza su poema describiendo la calidad y el propósito de las palabras de Dios, y cuán preciosas y productivas son para él. Termina luego rogando que sus palabras sean aceptables a Dios. De nuevo aquí, un equilibrio de ideas: las palabras de Dios hacia él / sus palabras hacia Dios.

David termina con una declaración de que Dios es:

  1. Su Roca: confiable, sólida, indestructible (fuerza).
  2. Su Redentor: Este término tenía dos sentidos entre el pueblo judío. A) Pariente Redentor. Quien tenía la responsabilidad de actuar en nombre de otro pariente que atravesaba problemas, peligros o necesidades (por ejemplo, Booz - Libro de Rut). B) Vengador de Sangre. Pariente responsable de vengar el asesinato de otro miembro de la familia (Deuteronomio 19:4-7; 11-13). En última instancia, Dios es nuestro Vengador de Sangre, que hará justicia contra los que nos hayan hecho daño (Romanos 12:19). Él es nuestro Pariente Redentor, porque ha pagado nuestra deuda de pecado con la cruz de Cristo (Romanos 4:25).

Salmo 119

Este es el más extenso del Libro de los Salmos y el capítulo más largo de la Biblia. Este salmo es un "acróstico", porque la primera letra de la primera línea y cada octava línea, a partir de entonces, comienza con una letra sucesiva del alfabeto hebreo (22 letras x 8 líneas = 176 líneas / versículos en total).

No hay una progresión de pensamiento sino, más bien, un tema general que discurre en todo él: alabanza por la palabra de Dios. Los salmos utilizan 10 sinónimos distintos para referirse a la Palabra de Dios (cinco de los cuales se encuentran en el Salmo 19): la Ley, el Testimonio, el Camino, los Estatutos, los Mandamientos, las Ordenanzas, la Palabra, los Preceptos, las Promesas, los Juicios.

Hay un sinónimo de la Palabra en casi todas las líneas (versículos). La línea 105 de este salmo es, probablemente, la más conocida y resume bien el tema general que el escritor tenía in mente.

Lámpara es a mis pies tu palabra,
y luz para mi camino.
- Salmos 119:105

Los salmos de la Palabra son meditaciones y expresan alabanza y aprecio por el valor y el carácter de Dios, revelados al hombre a través de la Palabra.