En esta última sesión, Mike revisará el propósito y la recompensa de las disciplinas espirituales y agregará la décima y más crítica de ellas.
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Esta es nuestra última sesión de la serie, así que antes de facilitarte el paso final hacia el Nuevo Tú Espiritual que lo une todo, repasemos los primeros 9 pasos que hemos estudiado y discutido.

Repaso: el propósito y la recompensa de las disciplinas espirituales

La idea principal que nos anima gira entorno al hecho que nuestra meta personal como cristianos es llegar a ser más como Cristo en cada área de nuestras vidas; esta es la sustancia del nuevo yo espiritual; uno se vuelve más como Jesucristo y estas disciplinas espirituales lo facilitan.

7Pero nada tengas que ver con las fábulas profanas propias de viejas. Más bien disciplínate a ti mismo para la piedad; 8porque el ejercicio físico aprovecha poco, pero la piedad es provechosa para todo, pues tiene promesa para la vida presente y también para la futura.
- 1 Timoteo 4:7-8

Aquí Pablo explica que parecerse a Cristo es piedad -alcanzar santidad-, porque Cristo es la forma humana de Dios y, por lo tanto, ser como Cristo es ser como Dios, ya que Cristo es Dios. Nota que él dice, "Disciplínate a ti mismo para la piedad" en el pasaje de 1 Timoteo 4. No simplemente disciplinando el cuerpo (como "entrenándose") sino poniendo el cuerpo / la carnebajo control. Y no privando al cuerpo (ascetismo), que es técnica a través de la cual no se logra mucho espiritualmente para acercarnos a Cristo.

Se refiere a la disciplina que permite entrenar el espíritu dentro de ti, para que seas capaz de disfrutar de la promesa (resultados) que provienen de este tipo de entrenamiento espiritual.

Así es como funciona:

Ahora:

  • Entrenamiento espiritual = Piedad / semejanza a Cristo
  • Piedad = La experiencia de Dios
  • La experiencia de Dios = Fruto del Espíritu (amor, gozo, paz, paciencia, etc.)

Después:

  • Piedad perfeccionada = vida eterna en el mundo venidero

¿Por qué disciplina espiritual?

Desarrolla piedad / semejanza a Cristo dentro de nosotros, lo que, a su vez, produce el fruto del Espíritu, que a su vez nos proporciona una primera impresión de la experiencia de vida eterna. Es el medio, no el fin.

Cuanto más piadoso devengo, más puedo experimentar la existencia que me espera después de la muerte. ¿Por qué vale la pena luchar por ello? Cuanto más confiado me vuelvo acerca de la vida tras la muerte, menos temo vivir una vida piadosa aquí y dejar este lugar cuando llegue el momento.

Repaso de las diez disciplinas espirituales

La verdadera piedad, por tanto, se desarrolla mediante el ejercicio de "disciplinas espirituales", no solo disciplinas físicas. Hasta ahora hemos analizado 9 disciplinas espirituales que ayudan a cultivar la piedad en nosotros como cristianos fieles. Es fundación-disciplina personal, sin la cual las demás no son posibles.

1. Intimidad

Un acercamiento consciente a Dios al amoldar nuestra vida a su voluntad y modo. En la búsqueda de la piedad, nos acercamos continuamente a Él, es una acción continua.

2. Sencillez

Deshacerse de las cosas que obstaculizan nuestra relación con Dios (tanto física como espiritual). La simplicidad deja espacio a Dios en nuestras vidas continuadamente.

3 y 4. Quietud y solitud

Reservar tiempo para estar solo y en silencio ante Dios. No es quietud y soledad del cuerpo, es quietud y soledad del corazón ante el Señor.

5. Entrega

Aprender a soltar rienda y dejar que Dios guíe tu vida. Cuanto más entregamos nuestros miedos, planes, dolores, personas, fracasos a Dios, más nos sorprende y nos bendice.

6. Oración

Clamar a Dios, no por cosas, sino por el conocimiento de Su voluntad. La respuesta a este tipo de oración es lo que nos trae paz.

7. Humildad

El conocimiento de lo que Dios ha hecho por nosotros produce gratitud y la gratitud se traduce en humildad. La humildad se expresa en frenar el impulso de promoverse a sí mismo; en dar la cara por los demás e inclinarse ante Dios.

8. Autocontrol

La disciplina del dominio propio es la batalla sobre quién domina nuestras vidas: el Espíritu o la carne. Esta guerra se libra en batallas de 3 segundos.

9. Sacrificio

El sacrificio es renunciar al impulso de salvarse o gratificarse, en interés de otro. Sacrificarse por Cristo es la manifestación más verdadera y elevada del carácter de Cristo.

10. Perseverancia

No hicimos una sesión sobre este paso o disciplina hasta ahora porque la perseverancia es la compañera de todas las demás disciplinas. El diccionario define esta palabra en el sentido de:

"Esforzarse de forma continua, a pesar de los obstáculos y las dificultades"
(Traducción del Diccionario enciclopédico de Webster).

La palabra griega (PROSKARTERISIS) a veces traducida por la palabra en español "CONSTANCIA" significaba dedicarse a estar listo. Pablo, en Efesios 6:18, dice que debemos estar alerta con toda perseverancia. Pedro explica los peldaños hacia la virtud más elevada, el amor cristiano; pero observa ahora cuál es la disciplina que menciona justo antes de la piedad, la virtud que hemos estado estudiando y a la que aspiramos:

5Por esta razón también, obrando con toda diligencia, añadid a vuestra fe, virtud, y a la virtud, conocimiento; 6al conocimiento, dominio propio, al dominio propio, perseverancia, y a la perseverancia, piedad,
- 2 Pedro 1:5-6

Lo que quiero decir con todo esto es que debemos perseverar en el cultivo de cada uno de estos pasos o disciplinas para perfeccionarnos (se convierten en una parte natural de nuestro carácter cristiano) y debemos perseverar para mantenerlos (o caer a las omnipresentes tentaciones de este mundo).

10 pasos hacia el nuevo yo espiritual, persona que podrá servir a Dios como lo hizo Cristo.

6al conocimiento, dominio propio, al dominio propio, perseverancia, y a la perseverancia, piedad, 7a la piedad, fraternidad y a la fraternidad, amor. 8Pues estas virtudes, al estar en vosotros y al abundar, no os dejarán ociosos ni estériles en el verdadero conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.
- 2 Pedro 1:6-8

Y persona que podrá amar a los demás como lo hizo Cristo.

Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado.
- Juan 15:3

¡Este es el nuevo yo espiritual en el que te convertirás y lo que serás capaz de hacer !

Preguntas de discusión

  1. ¿Cuál de las disciplinas encuentras más fácil de practicar/implementar en tu vida? ¿Por qué?
  2. ¿Cuál de las disciplinas ha creado los mayores cambios en tu vida? ¿De qué modo?
  3. Si fueras a impartir este curso, ¿habría pasos que agregarías o eliminarías? ¿Cuáles? ¿Por qué?
  4. En tu opinión, ¿cuál es el paso/disciplina más difícil de mantener? ¿Por qué?
  5. Da cuenta brevemente sobre cómo este curso ha cambiado tu vida en Cristo para mejorarla.