Un Tiempo Para Todo
1Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo:
2tiempo de nacer, y tiempo de morir;
- Eclesiastés 3:1-8
tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
3tiempo de matar, y tiempo de curar;
tiempo de derribar, y tiempo de edificar;
4tiempo de llorar, y tiempo de reír;
tiempo de lamentarse, y tiempo de bailar;
5tiempo de lanzar piedras, y tiempo de recoger piedras;
tiempo de abrazar, y tiempo de rechazar el abrazo;
6tiempo de buscar, y tiempo de dar por perdido;
tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
7tiempo de rasgar, y tiempo de coser;
tiempo de callar, y tiempo de hablar;
8tiempo de amar, y tiempo de odiar;
tiempo de guerra, y tiempo de paz.
Este pasaje contiene una de las lecciones más preciosas de la vida: hay un tiempo para todo. Cuando nos damos cuenta de que hay un tiempo para cada evento, añade mucho a nuestras vidas.
1. Conocer este principio ayuda a poner nuestra "situación de vida" en perspectiva.
Recuerdo cuando mi esposa Lise y yo teníamos niños pequeños. Estábamos cansados y pensábamos que los pañales, las fiebres, el llanto por la noche, la sensación de ser prisioneros nunca terminarían.
Pero otros padres más experimentados nos consolaron asegurándonos que esto era solo una fase por la que estábamos pasando y que terminaría muy pronto. Lo que decían, en esencia, era: "este era el momento de dar a luz." Es un pensamiento reconfortante saber que el nacimiento y la muerte, el dolor y la sanación son todas partes naturales de la vida. No quita el dolor ni el cansancio de algunas situaciones, pero ayuda a ponerlas en perspectiva y da esperanza.
2. Conocer este principio nos ayuda a vivir vidas más plenas.
Sabes que algunas personas siempre se sienten culpables por divertirse. Les han enseñado que el placer de alguna manera no está bien, o que no es tan bueno como el trabajo o el sufrimiento. Pero en este pasaje, el Espíritu Santo dice que hay un tiempo para reír, para bailar (celebrar en la cultura judía), abrazar, amar. Por ejemplo, ¡los Montreal Canadiens ganan 6-5, gran emoción!
Cuánto más rica, plena y agradable sería nuestra vida si entendiéramos que podemos entregarnos de todo corazón a la diversión, el amor y la celebración cuando es tiempo para tales cosas (y por supuesto cuando se hacen de manera decente).
3. Conocer este principio trae paz mental.
No hay nada nuevo bajo el sol. Dios está consciente de cada situación. Se regocija cuando nos regocijamos, provee consuelo reconfortante cuando estamos excluidos, heridos o desconcertados. Él está más allá del tiempo y es el maestro de los "tiempos" o experiencias que estamos atravesando.
Entre las muchas cosas que nuestro bautismo significa, está la idea de que cuando somos sepultados en el agua con Jesús, también sepultamos el derecho a controlar nuestras vidas y entregamos ese derecho a Jesús. Hay una gran paz mental que viene con el conocimiento de que alguien más capaz que nosotros está dirigiendo nuestras vidas.
Cuando nos damos cuenta de que Dios está sobre todo tiempo que experimentamos, ya sea bueno o malo, llega una gran paz mental.
Resumen
No sé qué "tiempo" estás experimentando en tu vida en este momento, pero sea lo que sea, recuerda:
- No importa qué, es solo por un tiempo; será reemplazado por otra cosa tarde o temprano.
- Regocijémonos y estemos felices cuando sea tiempo para ello. No es pecado beber una copa llena de felicidad. Habrá tiempos tristes lo suficientemente pronto. Más vale que disfrutemos los buenos tiempos cuando estén aquí.
- Deja que Dios tome el control de los tiempos en tu vida. Estar en el asiento del conductor nunca te trae paz mental, solo preocupación sobre si podrás o no negociar la próxima curva.
Dios conoce el pasado/presente/futuro. Él puede dirigir mejor nuestras vidas que nosotros mismos.


